Los tiempos han cambiado y, con el acceso a la tecnología y a la información, cualquiera puede ser un trader de éxito desde el salón de su casa. Gracias a las potentes herramientas que ofrecen las distintas plataformas online de servicios financieros, es posible maximizar la rentabilidad de cada una de las inversiones que llevamos a cabo, como ocurre con el bróker 1000Extra y otros espacios donde se ofrezca un ecosistema adecuado para la inversión.

Está claro que, no obstante, se necesita un periodo de adaptación y de adquisición de conocimientos que nos ayude a varias cosas: cómo funcionan las herramientas, cuál es la terminología habitual que se utiliza, qué niveles de riesgo tiene cada producto, qué vocabulario debemos conocer…

¿Hay un proceso estandarizado de cómo hacer las cosas? No, pero sí que se pueden establecer una serie de pasos que hay que andar para operar correctamente en el mundo online.

El benchmarking
Este término tan extraño es habitual en el marketing y no deja de ser otra cosa que copiar lo que hacen los buenos. Traducido a nuestro campo, un buen inversor online tiene que aprender de los mejores y dedicar gran parte de la jornada a investigar qué es lo que dicen los que se ganan la vida con esto.
Busca información en foros, artículos y podcasts o entrevistas con economistas de relevada notoriedad, incluso la opinión de inversores internacionales que están en el día a día de este mundillo.
Huye de todos aquellos que te hablen de pelotazos de un día. El buen inversor online es aquel tenaz y comprometido que sigue las pautas de su trabajo.

La paciencia es fundamental
Productos como las criptomonedas, forex o los futuros ofrecen rentabilidades mucho mayores que las de otros productos, pero también tienen una alta volatilidad que hará que existan días de fuertes subidas, y días de bajadas importantes. Por tanto es básico acceder a estos productos con paciencia, sabiendo que lo importante es la rentabilidad a largo plazo. Hay que saber entrar en el momento adecuado, y hacer lo mismo en la venta. Esto se aprende con el paso del tiempo, con lo que se llama la curva de aprendizaje bursátil.
Haz uso de los simuladores
Para que esta curva sea lo más beneficiosa para ti, es decir, que aprendas lo más rápido posible, te recomendamos que hagas uso de los simuladores que ofrecen las distintas plataformas de servicios financieros y así puedas aprender cómo funciona cada mercado sin tener que poner en juego tu dinero.
Una vez que veas que comienzas a entender los distintos procesos, es el momento de empezar a poner en liza tus ahorros.

Márcate unos objetivos
A la hora de invertir, también es importante saber en qué punto nos encontramos y a dónde queremos llegar. Con la experiencia se aprende que tener una estrategia clara ayuda a no perder el norte inversor y nos permite minimizar los riesgos. Es por eso que conviene que definas unos objetivos de rentabilidad mensuales y anuales, de tal manera que evites caer en inversiones demasiado arriesgadas “porque tengas la sensación de que no estás ganando lo suficiente”.
Cada uno tenemos un perfil de riesgo, y la rentabilidad de nuestras inversiones irá directamente relacionada con él.