Por Marcela Temes I dirección@w.revistali.com

Los japoneses aseguran que una empresa se constituye luego de 7 años de su nacimiento. Han pasado más de 7 años de aquella  tarde de noviembre, cuando dimos nacimiento a Li, una revista para Mujeres Ejecutivas. En ese momento, sabíamos que una Mujer Ejecutiva, era aquella capaz de poner en acción todo aquello que formaba parte de su vida social, laboral y familiar.

Y lo seguimos pensando. Sin embargo muchas cosas sucedieron en estos años que hacen que podamos crecer y desarrollarnos como mujeres y como empresa editorial dedicada a proyectar en sus artículos los deseos e inquietudes de ustedes.

Más allá del lugar en el que cada una quiera ubicarse, es sumamente valioso reconocer como en este último tiempo se ha impulsado el empoderamiento de las mujeres hacia la igualdad de Derechos desde todos los aspectos; sociales, laborales, sexuales, y como hemos logrado romper estructuras para comenzar visibilizar nuestras necesidades desde diferentes espacios.

Bajo este impulso creador y manifiesto, donde la mujer ha salido de sus lugares de trabajo y a podido romper con el #rol DE, para expresarse con toda su potencia en lo público, es que hemos decidido que Li, sea la revista para Mujeres Activas.

Ya no sólo hacemos lo que debemos y soñamos. Hacemos lo que necesita nuestro género para crecer.  El #MeTOO, llego a las empresas, clubes, iglesias, colegios…se rompió el silencio del abuso, en todos los aspectos, para poner en palabras lo que NOS esta sucediendo.

Desde este cambio rotundo, donde la mujer deja de ocupar su rol para expresarse en su totalidad, es que decidimos referirnos a la Mujer Activa. Como psicoanalista podría comparar ACTIVA con SUJETO.  Este planteo que realizábamos hace años con respecto a los Derechos del Niño. Hoy sabemos que todo niño es Sujeto de Derechos, un concepto que pareciera más novedoso en términos femeninos.

Hoy somos Mujeres Li, Mujeres Activas. Mujeres dueñas de nuestro hacer, poseedoras de nuestra acción transformadora. Activas de nuestro deseo, nuestra sexualidad, nuestro desempeño laboral, nuestra palabra, nuestras amistades, nuestras funciones familiares y nuestro NO.

Abordar la cuestión de la mujer como Sujeto significa examinar, aunque sea brevemente, el papel que las sociedades patriarcales de los últimos siglos han otorgado a las mujeres, al trabajo femenino, y a sus aportaciones al conjunto de la vida social y productiva.

Hoy somos Mujeres Li, Mujeres Activas. Mujeres dueñas de nuestro hacer, poseedoras de nuestra acción transformadora. Activas de nuestro deseo, nuestra sexualidad, nuestro desempeño laboral y nuestras funciones familiares.

Haciendo un esfuerzo por sintetizar diríamos, que, el paradigma patriarcal ha estado basado en la idea de dominio, que unas veces se ha explicitado como dominio a la naturaleza y otras como dominio de unos seres humanos por otros, en el caso que nos ocupa de los hombres sobre las mujeres. Así pues la mujer fue cosificada.

Hace unos días le llame la atención a un colega que acostumbra a llamar a las mujeres “Linda” “Bonita” “Cosita” sinceramente yo lo llamo el lenguaje TINDER, donde nadie es nadie y todos pasan a tener el mismo nombre. Uno deja de ser alguien para estar cosificado en una pantalla y es elegido o descartado por ser  o no ser .

Apropiarnos del Ser Mujer como Sujeto implica alcanzar un momento histórico y una cosmovisión esencialmente extraordinaria para el colectivo femenino, en todas las culturas. Porque también ,es el escenario en el que se desarrolla con mayor fuerza el proceso emancipador de las mujeres, verdaderas resistentes, pioneras en la lucha por hacer el planeta más equitativo y habitable.

Nos anticipamos, con valores que hablan de la no violencia, del cuidado de la naturaleza y de lo pequeño, de la comunicación, del amor genuino, de las emociones, de la inteligencia emocional …, valores que  se han convertido en propuestas  que alcanzan a hombres y mujeres para la construcción de un planeta más equilibrado ecológica y socialmente. Pero lo más valioso, es que la contribución femenina, no sólo sirve a la mujer sino también al hombre, asociándolo con la no violencia creativa y trascendiendo las posiciones de género.

 

Nuestro próximo reto será poder corregir los excesos de una Modernidad que está enferma de dominio, de economicismo, de desequilibrios humanos, de destrozo ecológico, de dolor social… Seguramente que en este nuevo rol de Mujer Activa, Sujeta de Derechos, podamos ocupar un papel  re-equilibrador donde los valores femeninos como unos valores accesibles a todos, sean capaces de reconducir a un mundo que ha perdido la cordura hacia caminos de vida más amables para toda la humanidad.

Las Abrazo !