Como si fuera un espejo, el gráfico del bono a 100 años de Austria y Argentina dibujan una curva inversa. Mientras la deuda austriaca no para de subir de precio, y por tanto de rentabilidad, la de Argentina, sobre la que hay muchas dudas de impago, dibuja en sentido inverso: brutal caída de precio y misma subida de la rentabilidad.

Fuente: Mike Dolan