Para conmemorar los 100 años de Eva Duarte de Perón, inmortalizada como “Evita” la asesora de imagen y comunicación , directora de Entre Nosotros, Mariana B, realizo un encuentro para destacar la imagen de una mujer que , indudablemente, marco un estilo a nivel internacional.

Evita, la mimada y preferida, del diseñador Christian Dior, utilizó su estilo como medio de comunicación. Ella describia lo que ella quería contar y en el momento que lo quería contar.

La dirigente política y actriz argentina Eva Perón era muy consciente de la imagen que formó con precisión, prestando atención a cada detalle. Le demostró al mundo con su ropa el país que representaba en ese momento, moderno, pujante, en desarrollo.

 
En sus comienzos en la carrera de actriz en los años 30, Eva emuló los íconos de la belleza y la moda de Hollywood, se teñía el pelo rubio para obtener un look más glamoroso. Fue durante estos años que conoció a Paco Jamandreu, un diseñador de ropa que trabajaba para celebridades locales. Los dos se hicieron amigos íntimos. Ella confió en su talento y capacidad para refinar su estilo como actriz y en apariciones junto a Perón en actividades caritativas.

 

Cuando Perón fue elegido presidente, Eva adoptó lo que se considera la moda típica de la década de 1940: hombreras notorias, chaquetas a medida y faldas de tubo hasta la rodilla, sombreros adornados, zapatos de tacón alto y un peinado pompadour de rizos hasta el cuello.

Como primera dama, Paula Naletoff, Henriette y Bernarda fueron las casas argentinas de alta moda que Eva eligió para que crearan sus looks. Casa Giulia y Rosé Descat fueron sus diseñadores de sombreros favoritos. Ella siempre agregaba detalles como plumas, flores o tul a los accesorios. En cuanto a los zapatos, llegó a tener cerca de 200 pares. Las sandalias de plataforma de tacón alto y los mocasines eran los diseños que más lucía. Perugia, la firma italiana, Miguel, Mc Taylor y Maggio & Rossetto eran sus zapateros por excelencia.

 

La gira europea de 1947 cambió su look una vez más. Después de ese viaje, simplificó su estilo para alejarse un poco de lo exagerado. Sin embargo, adoptó el New Look de Christian Dior; vestidos de cintura de avispa con faldas exuberantes. Del pompadour pasó a lucir recogidos bajos y tirantes, una tez perfecta y un maquillaje sobrio con labios rojos también formaron parte de su nuevo aspecto distintivo. Escotes profundos, sin tirantes, estampados florales, vestidos drapeados y abrigos de piel eran opciones comunes para las ocasiones nocturnas junto con suntuosas joyas.

 

Su estilo se había vuelto más simple pero no menos costoso. De hecho, tanto Dior como Jacques Fath tenían maniquíes en sus talleres con las medidas de Eva para trabajar en sus vestidos a medida. Cuando se le preguntó en una entrevista sobre sus clientes reales, Dior respondió: “La única reina que vestí fue Eva Perón”.

Sin lugar a dudas, el hecho de que utilizara la ropa como medio de comunicación y le diera un significado especial a través de su personalidad y sus acciones fue lo que convirtió a Eva en un ícono inmortal. Evita se apropió de las tendencias de la época y las combinó forjando su aspecto distintivo. Su fuerza, su pasión por ayudar a los menos afortunados y su eterna rivalidad con las clases altas se reflejan en su estilo: femenino, elegante y moderno.

Por Mariana B.
Asesora de Imagen y Comunicación
@entrenosotrosho