Florencia Montes de Oca es economista, especializada en economía social. Desde hace mas de un año preside la Fundación Banco Provincia, un cargo que lleva adelante, luego de haber pasado por la gerencia ejecutiva de la misma institucion.
Es trabajo complicado, de gran exposición política y social que lleva adelante con perfil bajo pero con la garra de una guerrera comprometida con la vida y como ella misma afirma; “Puedo llevar adelante este puesto sin descuidar mi vida personal”.

¿Cómo compagina sus tareas en la función pública con su vida personal?

Con un marido y dos hijas que me acompañan y me ven feliz volviendo cada día mi casa. Con un poco de malabares como hacemos todas las mujeres (no importa el lugar que o ocupemos) y cada tanto, teniendo que reordenar las piezas para volver a organizarnos. Disfrutando cada momento y aprendiendo en el camino.

¿Cuál es la forma de hacer compatibles un alto cargo público con la maternidad?

Repartiendo responsabilidades en cada lugar. Compartiendo con mi marido las responsabilidades como padres, entiendo siempre cuando nos necesitan a cada uno. En el trabajo igual, trabajando y formando equipo con personas con las que comparto la misma mirada.

¿Cómo fue el comienzo de su carrera?

Empecé con una pasantía en el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación en 2003. Como estudiante de economía, estaba interesada en el mundo de la economía social y el desarrollo local. Mi decisión de estudiar economía tenía que ver con entender todas las variables para cambiar la realidad social. Después fui contratada para trabajar en la Dirección de Economía Solidaria, que llevaba adelante el “Plan Manos a la Obra”, un programa que buscaba potenciar el valor de habilidades productivas en distintos puntos del país para generar ingresos genuinos (era un momento en donde la Argentina demandaba políticas de Desarrollo de mediano y largo plazo). A los dos años, pasé a trabajar en la Secretaría de Políticas Sociales (en ese entonces ocupaba el rol de viceministro de Desarrollo). Fue un tiempo de mucho aprendizaje y viajes por pequeñas localidades de toda la Argentina. Aún estaba estudiando en paralelo con el trabajo, y en diciembre de 2007 decidí dedicarme exclusivamente a terminar la carrera y rendir mi tesis de licenciatura. En 2009 me incorporé a la Red Argentina de Instituciones de Microcrédito como responsable de Relaciones Institucionales y luego pasé a ser la Directora Ejecutiva de la entidad hasta fines de 2015. Allí trabajé para promover mejoras en el entorno normativo e institucional del país para promover la inclusión financiera. Luego, trabajé como consultora externa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para el Programa FOMIN (Fondo para el Desarrollo de la Microempresa). Finalmente, en marzo de 2016 fui convocada para asumir como Gerente General de la Fundación Banco Provincia. Y en abril de 2018 tuve el honor de que me nombraran Presidenta.

¿Cómo llega a la Fundación del Banco Provincia?

¡Por casualidad! Me llamaron por una búsqueda en una base de datos en la que estaba registrada tras pasar por una serie de entrevistas típicas con una consultora de recursos humanos. Y en febrero de 2016 me convocaron a una entrevista para el puesto de Gerente de la Fundación, y me resultó muy atractivo generar un cambio en una Fundación con la dimensión de la provincia de Buenos Aires.

Hoy las mujeres se están animando a denunciar ¿En su profesión vivió  situaciones de abuso o acoso laboral?

Afortunadamente no. Pero valoro enormemente y animo el coraje de las mujeres que se han animado a expresarse y a contar su historia. En general, siempre tuve una enorme admiración por las mujeres y el rol que cumplen en la familia, en el trabajo, tengan o no exposición pública. En nuestro trabajo en los barrios conocemos historias todos los días de mujeres anonimas que han atravesado situaciones muy complejas de violencia o abuso y que han reconvertido el dolor en fuerza para trabajar para los demás. Mujeres que sin nada y a cambio de nada tangible, dedican su día a dar todo por los demás.

¿Cómo se decide cuáles serán las obras que lleva adelante la Fundación?

Con objetivos de marco bien definidos e independencia técnica en las decisiones diarias. Nuestros esfuerzos están destinados a fortalecer las redes de contención social para niños y jóvenes de los barrios más vulnerables de la provincia, en sintonía con los lineamientos de la gestión de la gobernación de la Provincia de Buenos Aires. Las decisiones sobre los proyectos se toman siempre siguiendo criterios de política social, alineando las iniciativas a la premisa de “acompañar a quienes acompañan” la vida. Y quienes acompañan la vida cotidiana de los chicos y jóvenes son las organizaciones comunitarias que trabajan en todo momento del día en los barrios. De allí que nuestro aporte y foco en ese proceso es la mejora de la infraestructura de los espacios comunitarios que funcionan a contraturno de la escuela. Estamos convencidos, y sabemos por experiencia, que es allí donde verdaderamente se cimientan los valores, se aprende, se juega y se promueven proyectos de vida. Toda propuesta positiva en la vida de niños y jóvenes que provenga del trabajo organizado de la comunidad es un proyecto al que quisiéramos acompañar y potenciar.

¿Como ve la situación social de la provincia de Buenos Aires?

En la Provincia de Buenos Aires encontramos personas maravillosas que cada día trabajan para generar oportunidades, con empuje y sacrificio, y que no bajan los brazos. En nuestro trabajo diario recorriendo los barrios, todos los días vemos personas con ganas de crecer. El contexto donde transcurre esa subjetividad es de muchas necesidades, con falencias estructurales que responden al abandono que ha tenido la Provincia durante muchos años, con obras que no se realizaron y recursos que nunca llegaron donde debían, con el corrimiento del Estado de su rol de garante de la equidad y la justicia, y con un abandono que poco a poco se está buscando revertir. Los niveles de pobreza, que han crecido estructuralmente en la Argentina desde la década del 70 en adelante, duelen a quienes gestionamos programas sociales. Y más aún, el nivel de infantilización de la pobreza. De allí que, desde la Fundación, pusimos nuestro foco en el conurbano bonaerense, donde se concentra la mayor parte de las villas y asentamientos, trabajando con propuestas positivas para los chicos, que son y deben ser nuestra prioridad para el desarrollo social de la provincia. Hoy veo una propuesta de abordaje social superadora en la Provincia, que para impactar positivamente en la situación social, combate al narcotráfico y cualquier figura de circuito ilegal, mejora la infraestructura urbana en los barrios y logra presencia del Estado como valor fundamental para universalizar derechos.

¿Cuál es el eje principal de la Fundación BAPRO para abordar esta  problemática y por que?

El escenario que describo fundamenta nuestro trabajo y cada una de las decisiones que tomamos cada día. Desde la Fundación, fortalecemos espacios de contención social y educativos, con actividades orientadas para niños y jóvenes en los barrios más vulnerables, concretamente villas, asentamientos y barrios marginales. Lo hacemos invirtiendo en la infraestructura de estos espacios, pues es allí donde se cimientan valores, donde se construyen los primeros vínculos en sociedad, donde desde el deporte, el arte o simplemente el apoyo escolar, se generan esas primeras vivencias a partir de las cuales los chicos empiezan a desarrollar un proyecto de vida. La infraestructura permite dar marco, perfeccionar el entorno en el que se va a desarrollar todas esas propuestas positivas para los chicos.

¿Cómo impactan en lo social?

Mejorar la infraestructura de espacios comunitarios es una forma de potenciar el trabajo social que ya vienen haciendo un montón de organizaciones en los barrios. Acompañar su trabajo es nuestra forma de multiplicar, no sólo ladrillo a ladrillo, sino buscando soluciones que potencien y hagan sostenible el trabajo de las organizaciones en el tiempo. Hace dos años, incorporamos estrategias de sustentabilidad en cada obra. No sólo para buscar eficientizar el uso o ahorrar gastos, sino para promover la autonomía energética. Hay barrios donde hoy el centro comunitario, se volvió espacio de referencia no sólo para llevar a los chicos al comedor, a un taller, consultar sobre una problemática familiar, sino para acceder al agua. Y con panelería solar, estamos logrando dar soluciones de acceso a recursos. Hoy nos animamos más a desarrollar proyectos educativos y de fortalecimiento de las organizaciones, como los cursos de Educación Emocional que estamos iniciando con dos redes barriales o como talleres de formación en programación de páginas web, que concretamos este año llevando a los mejores formadores de la Argentina a 6 barrios del Conurbano.

Mencione los desafíos que le propone una institución como esta.

La primera responsabilidad al frente de una Fundación que tiene 50 años de vida, asociada a un banco con presencia en todo el territorio de la Provincia, es estar a la altura de las circunstancias, sabiendo que nuestro rol es acompañar el desarrollo social de la mano de organizaciones de la sociedad como nosotros. El gran desafío es acompañar ese trabajo, que nos trasciende y trasciende en el tiempo, acompañar a los que acompañan la vida de cada uno de los niños y jóvenes. De ahí, nuestra capacidad técnica como equipo, sumada la experiencia de las organizaciones barriales, van generando propuestas y respuestas en nuestra estrategia de trabajo.

El gran desafío es acompañar ese trabajo, que nos trasciende y trasciende en el tiempo, acompañar a los que acompañan la vida de cada uno de los niños y jóvenes.

¿Cuál cree que es el camino para vislumbrar un futuro con mejores  oportunidades?

Continuar siendo sinceros como sociedad, reconocer nuestras condiciones de pobreza estructural, y empatizar para encontrar soluciones que nos acerquen y nos permitan a todos desde cada lugar trabajar para igualar derechos y generar oportunidades. La situación social, con prioridad en los más chicos, nos debe interpelar a todos. Sólo como sociedad podemos cambiar nuestra forma de vivir, considerándonos a todos como parte de la solución.

¿Qué valores son los que mas importan a la hora de trabajar en una
Fundación como esta?

La transparencia, la equidad, la voluntad, la igualdad de oportunidades, la necesidad de preservar la felicidad e inocencia de la infancia, y en especial la sensibilidad en la mirada del otro. El respeto, la escucha y la capacidad de empatizar con la mirada del otro.

¿Cuál es su meta futura?

Trabajar siempre para igualar oportunidades.

¿Piensa que las mujeres argentinas están sobrepasando el techo de cristal?

No creo que exista ningún tipo de techo para las mujeres.

 

 

Un valor Humano
La confianza.

Un valor económico
El hogar donde volver.

Una frase de cabecera
La mirada del otro para transformar.

Un sueño
Que cada niño nazca sabiendo que nos importa.

El mejor Lugar
El hogar.

Lo innegociable
Mis valores.

Un color
Azul.

Vestimenta preferida
No tengo.