“Aquel que tiene un porqué para vivir, se puede enfrentar a cualquier cómo”.
Nietzsche

Por Marcela Temes I dirección@revistali.com

Todo este tiempo he pensado que nada me hace más feliz, que sentir lo importante que es tener un “sentido” en mi vida. Y darme cuenta que más allá, de todas las personas maravillosas que me rodean, el sentido de la vida solo me pertenece.

Cada uno de nosotros escribimos nuestra propia historia, decidimos cómo sentirnos frente a determinadas situaciones y configuramos día a día nuestra existencia, sencillamente porque cada individuo necesita encontrar su propio sentido a la vida realizando un viaje a su interior.

El psicoanalista Erich Fromm, decía que el sentido de la vida no es más que el acto de vivir en uno mismo. Cuando hacemos las cosas de acuerdo al sentido de nuestra vida, todo encaja. El dolor es inevitable, pues lo que ocurre, muchas veces no depende de nosotros. Pero sí se puede experimentar una alegría de vivir incluso con dolor, una satisfacción personal que solo se haya dentro nuestro teniendo la certeza de que estamos siendo coherentes con lo que somos.

Siempre podemos encontrar tantas excusas como quieras; lo conocido, por más insatisfactorio que sea, siempre es más fácil de llevar que encontrar la valentía para lanzarse al abismo. Pero es justo en ese abismo coherente con nosotros, donde se encuentra la verdadera alegría de vivir y el sentido de nuestra vida. Confiando en que si la vida te hace sentir eso, es por algo que sirve a un propósito mayor que tú.

Durante este tiempo aprendí que debemos hacer lo que nazca del corazón. Solo eso importa. La verdad esta en nuestro profundo sentir. Solo creciendo y siendo  valientes en las decisiones que tomamos para nuestra vida, podemos vivir abrazando cada minuto que tenemos.  Aceptando, amando y siendo fiel a nuestros sentimientos y nuestras convicciones. Unidos a la tierra y al cielo, nos centramos en nuestro ser profundo para experimentar la gratitud de la vida, siendo responsables de nuestros actos y decisiones.

El psiquiatra y escritor Víctor Frankl, en su trabajo El hombre en busca de sentido, sostiene que la vida tiene sentido en cualquier circunstancia, porque en situaciones de sufrimiento y de adversidad si una persona es capaz de dar sentido a la adversidad, puede convertir su tragedia en un logro, en una forma de superación.

Entonces, haz lo que has venido a hacer, sin esperar nada. Haz lo que te nazca del corazón y luego ponte en manos de la vida, de Dios, del Universo, de lo que creas en lo más intimo de tu Ser. Porque el simple hecho de ser tú y confiar ciegamente en la vida, al margen de los resultados, es lo que te proporcionará la auténtica felicidad.

Abrazo del Alma