Es muy importante que conozcas tu nivel de tolerancia y capacidad de asumir riesgos. Averigua cuál es tu perfil de riesgo.
Como seguramente podrás imaginar, sería un error fatal, ignorar el riesgo que conlleva una inversión en acciones. Pero también recordarás (como ya he mencionado en otros posts), que la ganancia solo se puede obtener tomando ciertos riesgos – cuanto mayor sea la rentabilidad esperada mayor será el riesgo de la inversión, puesto que la rentabilidad es la recompensa por el riesgo que tomas.

«Riesgo es, cuando no sabes lo que haces.»
– Warren Buffet –

 

Conoce tus límites

Es súper importante que sepas a qué nivel se encuentra tu tolerancia al riesgo. Esto varía para cada persona y solo TU puedes determinar, cuánto riesgo esás dispuesta a asumir.
Tu nivel de disposición de riesgo depende básicamente de éstos tres factores:
Tu capacidad para asumir riesgos
de cuánto capital inicial dispones
de cuánto es tu salario
dispones de un trabajo “seguro”
tienes personas a tu cargo que dependen de ti (hijos, padres)
dispones de otros activos que te dan estabilidad y seguridad (p.ej. inmuebles)
de cuánto tiene que ser tu reserva de emergencia para que todas las personas que dependen de tu salario puedan sobrevivir, en caso de quedarte sin empleo

Tu voluntad emocional de asumir riesgos

eres resistente al estrés / tienes nervios de acero
crees que dispones de suficiente conocimiento sobre inversiones
te sientes cómoda con la idea de invertir en activos (si es así, tu disposición emocional para tomar riesgos aumenta, simplemente porque te sientes más segura).

Tu necesidad de asumir riesgos

cuál es la rentabilidad mínima que debes obtener para alcanzar tu meta (cuanto más alta la rentabilidad obtenida, más riesgos estas tomando. Si quieres por ejemplo, vivir en las Maldivas dentro de 10 años, tendrás que correr un mayor riesgo, que si lo planeases para dentro de 20 años.)

Tómate tiempo para averiguar cuánto riesgo puedes tolerar – sobre todo emocionalmente. Muchas nos sobreestimamos en éste análisis. Ten en cuenta que no hay garantías y que una crisis puede durar varios años.
Para la implementación de tu estrategia de inversión pasiva a largo plazo, es muy importante que mantengas los nervios y no empieces a vender todas tus inversiones en un repentino ataque de pánico.

Cuando te hayas analizado a tí misma y tu situación concienzudamente y sepas, si eres más bien dispuesta o adversa al riesgo, todavía te que queda cuantificar lo abstracto.
Consejo: pídele a tus amigos o familiares que te hagan una evaluación de tu resistencia al estrés y tu disposición a asumir riesgos.

Distribución de tu disposición de riesgo personal
En éste siguiente paso se trata de distribuir porcentualmente la porción libre de riesgo y la parte con riesgo de tu porfolio.

Veamos la siguiente tabla para ayudarte con la clasificación:

 

Nota importante: intenta ignorar la «rentabilidad esperada a largo plazo». Aquí se trata primordialmente de tu perfil de riesgo y sólo en segundo plano de la liquidez que puedes obtener. Además ten en cuenta los 4 puntos alistados aquí debajo.
La pérdida máxima acumulativa es la pérdida máxima efectiva que se registró en un momento dado durante esos 47,5 años. Éstas métricas son una perspectiva del peor caso posible (es poco probable que todos los inversores compren o vendan el mismo día y bajo las condiciones más adversas que se puedan dar).
Además ten en cuenta los siguientes puntos en respecto a los datos de la tabla:
1.
en el período de esos 47,5 años están incluidas tres graves crisis de mercado
2.
los activos con altos intereses fueron más rentables en las pasadas cinco décadas, de lo que serán en los próximos veinte años
3.
la rentabilidad histórica de todas las clases de activos, son generalmente más bajos de lo que suponemos y deseamos (en consecuencia, los riesgos aquí mostrados son más altos y honestos que los que publica la industria financiera en los medios de comunicación)
4.
a pesar y gracias al alto riesgo de las acciones, éstas son, sin duda alguna, la más rentable de todas las clases de activos (siempre y cuando hagamos nuestras comparaciones y cálculos correctamente)

Informaciones extraídas de “Souverän investieren mit Indexfonds & ETFs” de Gerd Kommer (2018).
A pesar de que éstos índices de riesgo respresentan una perspectiva más bien conservadora, es posible que ahora sientas decepción o incluso miedo. Pero a la hora de determinar tu perfil de riesgo, la actitud correcta con la que debemos encarar este tema es con absoluta austeridad.

Cómo hacer uso de las informaciones en la tabla
Reflexiona bien sobre…
a) la pérdida máxima que estás dispuesta a soportar y eres capaz de sobrellevar emocionalmente y
b) la duración mínima que puedes esperar. Teniendo estos dos datos personales en cuenta,
c) elije el porfolio más izquierdo que te convenga.

»Tu perfil de riesgo es la medida que determina, hasta qué grado eres capaz de soportar depreciaciones y fluctuaciones de precios en tus inversiones, antes de que cambie tu comportamiento.«
– Rick Ferri –

Si las fluctuaciones negativas provocan un cambio en tu comportamiento (es decir, te ponen nerviosa), entonces has sobreestimado tu disposición a asumir riesgos. Si tienes dudas sobre tu selección de porfolio, elige uno más conservador.

Deberías tener ahora dos porcentajes:

la parte de productos de inversión libres de riesgo (como por ejemplo tu cuenta de ahorro) y
en qué proporción debes mantener activos de riesgo (acciones, materias primas, etc).
Cómo se desglosan y traducen éstos porcentajes en productos reales, aprenderemos más adelante.
Una vez más: tómate el tiempo necesario para este autoanálisis. Porque de aquí en adelante alinearás tu porfolio y harás inversiones conforme a éste resultado. No tienes que hacerlo ahora, sigue leyendo para obtener una imagen más completa de tu estrategia.