Ana Patricia Botín no solo es la ‘reina’ absoluta de las finanzas en España, sino que en 2016 fue incluida en la lista Forbes como una de las mujeres más poderosas del mundo. Se educó en Suiza, Reino Unido, Austria y Estados Unidos; con 20 años empezó a trabajar en JP Morgan y con 29 ya era consejera del Santander. Habla cinco idiomas y lleva años figurando en las listas de mujeres más influyentes del mundo; el sector la consideraba heredera lógica de su padre. Lleva más de 30 años casada con Guillermo de Borghetto, con quien tiene tres hijos. Tiene una cuenta en Twitter seguida por más de 20.000 personas y en la que además de comentar sobre el mundo de la banca y las finanzas expresa sus opiniones sobre temas de su interés: “La educación, el emprendimiento y el futuro del trabajo, la capacidad transformadora de la tecnología digital, el crecimiento inclusivo, los deportes, el yoga… incluso el té”.

 

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, se ha mostrado en varias ocasiones firme defensora de la igualdad de género y ha alabado las ventajas que aporta la presencia de mujeres en los puestos directivos de las empresas. Una opinión que volvió a dejar clara durante la cumbre Bloomberg Equality Summit, en la que más de veinte ponentes intercambiaron experiencias y debatieron sobre la necesidad de mantener una fuerza laboral diversa e inclusiva, un aspecto vital para el éxito futuro de las empresas.

Durante una entrevista realizada con motivo de este encuentro, Botín reconoció la importancia de fijar objetivos para impulsar el talento femenino: “Cada día que pasa reconozco más que las cuotas suponen algo muy loable. Tal vez no para implementarlas ahora mismo, pero creo que debemos fijar objetivos, y de manera pública. Este sería el modo de establecer incentivos positivos que ayuden en esta dirección. Nosotros lo hemos hecho para que las mujeres ocupen puestos de liderazgo”.

La máxima ejecutiva del banco se mostró satisfecha de los avances que ha realizado la entidad en los últimos años, si bien reconoció que aún queda camino por recorrer. “Como ocurre con otras empresas, más del 50% de nuestra plantilla son mujeres. Las diferencias salariales son realmente pequeñas, casi nulas, aunque la brecha salarial de género todavía está en el 30%, debido a que aún hay pocas mujeres ocupando puestos de liderazgo. Lo hacemos bien al nivel de consejeros, donde hemos anunciado públicamente que queremos llegar al 50%. Hemos fijado el objetivo de alcanzar el 30% de mujeres en puestos de liderazgo para 2025. Sé que parecen unas cifras modestas, pero si queremos realizar promociones internas nos encontramos que a nivel de cargos intermedios en muchos países estos puestos están ocupados principalmente por hombres. Así que necesitamos tiempo, tenemos que buscar gente de fuera, pero es necesario adquirir un compromiso público al respecto”, destacó. Y añadió que “las mujeres hemos tenido una discriminación real durante muchos años, por lo que no será malo incluso si vamos al otro lado por un tiempo”.

“Las mujeres hemos tenido una discriminación real durante muchos años, por lo que no será malo incluso si vamos al otro lado por un tiempo”.

Santander es una de las compañías que más puede presumir de impulsar la paridad entre sus profesionales: no sólo es la única entidad española que cuenta con una presidenta al frente, sino que también es uno de los representantes del Ibex 35 con mayor presencia femenina en el consejo de administración (5 de 15, lo que supone un 33%). En España, el promedio de mujeres miembros de consejos de administración es del 19%, frente al 28% de media en la Unión Europea.

El banco también tiene tres mujeres (de ocho puestos) en el consejo asesor internacional y son mayoritarias en el conjunto de los empleados del banco, con un peso del 55% de un equipo de más de 200.000 personas. Sin embargo, actualmente sólo ocupan un 20% de los 2.000 primeros puestos directivos de la entidad. Un porcentaje que Ana Botín ha calificado como “insuficiente”. “Queremos ser justos y ayudar a las mujeres a tener oportunidades. Es algo que nos interesa a las empresas. Si hombres y mujeres somos igual de listos, deberíamos estar al 50%”, señaló con motivo de la presentación de los resultados del grupo en 2017”.

Son muchos los estudios que avalan las ventajas objetivas que aporta la presencia de mujeres en los puestos directivos de las empresas y su impacto positivo en las cuentas de resultados. Según un informe del Instituto Peterson para la Economía Internacional y el Centro de Estudios YE, las compañías que apuestan por el liderazgo femenino aumentan hasta seis puntos porcentuales sus beneficios netos. También un estudio de McKinsey concluye que las empresas que se encuentran en el primer cuartil para la diversidad de género en sus políticas ejecutivas tienen un 15% más de probabilidades de obtener una rentabilidad superior a la media que las empresas del cuarto cuartil.

Para Ana Botín, “además de talento, las mujeres aportan al negocio competencias complementarias a las de los hombres: mejor comunicación interpersonal, cooperación, pensamiento horizontal y capacidad de escuchar de verdad. También mayor empatía y capacidad de priorizar. Ya en 2008 existían estudios que mostraban que, en los grupos de trabajo con una sana mezcla de mujeres y hombres, había mejor comunicación, estaban más abiertos a nuevas ideas y la confianza entre los miembros del grupo era mayor. Y el resultado era más eficiencia, mejor rendimiento. Todos ganamos”.

Los esfuerzos del banco por promover el talento femenino, tanto interna como externamente, están dando frutos. Así lo reconoce el índice Bloomberg Gender-Equality, integrado por 230 compañías que operan en diez sectores de actividad (comunicaciones, productos básicos de consumo, energía, finanzas y tecnología, entre otros) de 36 países.

¿Es cierto o es un mito el aura de poder que tienen los banqueros?

Cuando me preguntan si estoy contenta con mi responsabilidad, digo que no lo sé, por lo ocupada que estoy. Tamara Rojo, directora del English National Ballet de Londres, me dijo: “El primer año tienes que formar tu equipo; el segundo, convencerle y dirigirlo hacia donde quieres que vaya, y el tercero, dar resultados diferenciales”. Con la incertidumbre actual, quizá se tarde un poco más

El compromiso del banco con la igualdad se concreta, además, en iniciativas externas, como el lanzamiento en España del primer fondo de inversión que invierte en empresas que promueven la igualdad (Santander Equality Acciones); los premios a la mejor iniciativa impulsada por mujeres (Woman Explorer Adward); la organización de encuentros para reforzar el liderazgo de las mujeres que quieren crecer en el ámbito profesional (Mujeres con S) o las acciones de voluntariado para combatir la violencia de género (De Mujer a Mujer).

Fuentes El Plural/El País