Por Marcela Temes I dirección@revistali.com

Llega el mes de la amistad y uno busca una buena excusa para reunirse a tapear, tomar un trago, un té o enviarse un saludito, y eso no es mala idea. Ya que es bueno encontrar una fecha para recordarse. Pero hallar un momento para detenernos y sentir con el corazón que son los amigos en nuestra vida, es un acto de alta relevancia
Siempre digo que en mi vida los amigos son el capital más preciado que he podido lograr. Ellos son mi riqueza, mi enseñanza. Aprendo de cada uno. Siento cosas diferentes y emociones plenas, angustias, tristezas pero por sobre todo la “gratitud”

Mis amigos son mi riqueza, mi enseñanza. Aprendo de cada uno. Siento cosas diferentes y emociones plenas, angustias, tristezas pero por sobre todo la “gratitud”

Hace unos días escribí “Y llega un momento en la vida que ya no crees que puedes encontrar quien te complete, porque tienes todo para ser lo que deseas. Pero si te gustaría encontrar con quién compartir las coincidencias, eso de tener con quién disfrutar el mismo cielo y la misma caminata. Eso de reír a coro y abrazarte sin miedo. Eso, los momentos mágicos e irrepetibles que logras con alguien a quien sientes único .En eso sí creo”
Tal vez sea que con los años, hasta el amor se torna en una relación de amistad profunda con la que además podes compartir un poco más de intimidad.

Friedrich Nietzsche decía” No es la falta de amor, sino la falta de amistad lo que hace desgraciados a los matrimonios”

Cada día estoy más convencida que el amor es una decisión, un amigo es un ejercicio de amor constante, de hecho, creo (a menos que me equivoque), no se puede llegar a ningún otro tipo de relación si no se pasa por la amistad primero, es decir, no puedes ser esposo o esposa de alguien sin ser antes su amigo, he descubierto que incluso soy más amiga de mis hermanas que de ser su hermana.

La amistad es una de las experiencias más profundas que podemos vivir. Después de la familia, los amigos son los vínculos más cercanos, los que construimos y aprendemos desde que comenzamos la escolarización. Ellos son la complicidad que sentimos con el otro, esa relación donde muchas veces solo basta mirarse para saber que va a decir o que está pensarlo.

Uno nunca se pregunta qué características debería tener alguien para entablar una amistad, ni tampoco solemos hacernos una imagen mental de cómo sería el amigo ideal. Simplemente, y desde el inicio, la relación comienza a crecer a partir del único requisito esencial; de que la otra persona nos resulte simpática y agradable, lo demás lo va creando el tiempo. La Magia de la vida hace que nos encontremos con ese otro, del quien seguramente debemos aprender.

Pero también los amigos son únicos para lograr que nos reinventemos, ellos pueden hackean nuestra identidad. Sus opiniones –negativas o positivas- influyen en nuestras conductas, y eso nos da la inmejorable oportunidad de reinventarnos. Si somo capaces de abrirnos, ellos nos edifican, porque los admiramos, porque el ser su amigo nos hace hasta cierto punto vernos bien, y porque hay atributos o cualidades en esos amigos que quisiéramos poder aprender y poder adoptar.

Hay un hermoso misterio que rodea el hecho de tener un amigo: el de saber quiénes son nuestros verdaderos amigos sin tener que sentarnos a pensar demasiado sobre ello.

Adoro reír con mis amigos y creo que es lo mejor que hago con ellos. Porque la verdad, siento que los muros no existen entre nosotros y puedo comportarme tal y como  realmente soy, sin miedo ni prejuicios. Por eso mi corazón esta lleno de bellas personas que me hacen cada día mas grande y feliz.

Entonces, un amigo es un testigo de nuestra vida, es el testimonio vivo de lo que nos sucede y el compañero de momentos intensos. Son espejos en los que nos reflejamos y un acto de entrega basado en el amor y el respeto. Son esas personas capaces de sacar lo mejor de nosotros y conocen lo bueno, lo malo, lo bello y lo feo que llevamos dentro. Pero por sobre todo, un amigo es un refugio para el alma, es la calma de un abrazo en el momento indicado, y la risa cómplice que no pasa nunca, aun cuando los años se hagan presentes. A todos mis amigos INFINITAS GRACIAS por ser parte de este maravilloso camino  !

Las abrazo con el alma en este mes divino!