Según un estudio de la psicóloga Lora Park en la universidad de Buffalo, a las mujeres inteligentes les cuesta más del doble encontrar una pareja estable, y resultan mucho menos atractivas a la mayoría de los hombres al conocerlas, claro está, no al primer impacto. ¿Por qué? Pues porque hoy por hoy todavía existe una buena parte de los hombres que se sienten inseguros o que perciben su masculinidad en juego cuando están frente a una mujer brillante.

Las mujeres inteligentes y ya no digamos exitosas, son mucho más exigentes ( aunque a veces también la soledad y la falta de cariño hace que bajen sus expectativas) pero en general no se van a conformar con el primero que pase. Tampoco son dependientes económicamente, tienen opiniones propias difíciles de cambiar, así es que pueden cuestionar al susodicho y llevarle la contraria generalmente. Por todo esto son más libres y eso al tío le sigue acojonando pero de que manera.

Claro que hay hombres como en todo, que están a gusto al lado de una mujer inteligente y que no les intimida para nada, primero porque ellos también lo son y segundo porque tienen su hombría y su autoestima alta, y no se la tambalea una mujer por mucho que gane más dinero que ellos o incluso sea más inteligente. Porque eso les hace admirarla, que para mí es algo importantísimo en la pareja, que la admires por algo. Pero no son la mayoría.

La sociedad está cambiando y los roles también, lo que nos obliga a gestionar nuevos miedos. Y para poder lidiarlos con éxito, es necesario mejorar el autoconocimiento con el fin de ganar confianza y seguridad por uno mismo más allá de lo que el otro haga o diga. También es importante educar desde la infancia, de forma que tanto hombres como mujeres se puedan preparar para los nuevos roles sociales que van a vivir. Y, por supuesto, necesitamos abrir nuevas conversaciones entre las parejas para encontrar los puntos de conexión y de colaboración, que no de competición.

Pero aunque esto es muy bonito en la teoría, la realidad es que aún no se está preparado en general para el nuevo papel de la mujer, y muchos hombres se siente intimidados por ellas, lo que hace que muchas acaben solas. Es lo que se llama «La soledad de las mujeres inteligentes».