Por Marcela Temes I dirección@revistali.com

Hace unos años tuvimos una ola de seudo pastores y personajes siniestros que intentaban evangelizar con la palabra lo que no harían jamás con sus hechos. Hoy, me abruma el exceso de tantos oradores que nunca hicieron absolutamente nada, más que postularse como líderes. Disculpen, este no es un editorial catártico, sino más bien una señal de alerta, de una sociedad que se pierde entre anuncios y ofrecimientos de interlocutores que hablan de emprender y de riesgo, sin haber invertido un peso. Que impulsan a lo que ellos jamás se animan, y escriben lo que jamás han hecho.

La experiencia es una de las enseñanzas más ricas de transmitir, y eso, sólo se logra, atravesando miedos, transitando los caminos de las dificultades y superando obstáculos para alcanzar el éxito. Ser emprendedor o empresario exige además, asumir estos mismos riesgos al servicio de los demás, asumiendo, muchas veces, las perdidas. Sin embargo, hay hombres y mujeres que creen que de un día a otro se pueden autoproclamar con títulos que no les corresponden, simplemente porque creen tener talento para realizar alguna actividad, sin haber estudiado antes o habiendo estudiado y nunca ejercido.

Dan clases, se pronuncian expertos en temas de pareja, familia, comercio, marketing, liderazgo, y miles de seudo-profesiones que adquieren sin haber asumido ningún compromiso anterior. Son verdaderos, VENDEDORES DE TALENTO!

A nuestra redacción, llegan cartas ofreciéndose como COACH, SPEARKS, EXPERTS …nadie es cronista, periodista o aspirante a aprender. Esos caminos por los que hemos transitado muchos, antes de llegar, parece que ya no existen, y que hoy solo se sabe saltar como conejos.

Me asombra la gente que viene a darte consejos o brindarte asesoramiento cuando uno no lo pide. Creo que es más fácil “dar charlas” que sentarse a trabajar. Como decía Mario Bunge, lamentablemente las universidades están llenas de profesores que jamás ejercieron.

Será que Argentina se caracteriza por idolatrar a charlatanes? Es fácil encontrar en  facebook – y en la vida- quienes se sienten ”Maestros”, y predican sobre el amor y la paz, la entrega al otro, el sinceramiento, el valor de la palabra, mientras que no hacen otra cosa que mirar su ombligo, alimentar su boca, saciar su sed y señalar con el dedo lo que a su entender esta bien o no. O los que hablan de liderazgo sin haber podido emprender jamás ninguno de sus sueños.

Todos cantamos bajo la ducha, pero eso no nos hace “cantantes” o bailamos en una fiesta, pero no nos autoriza a bailar en el Colon. Podemos hacer chistes y no somos cómicos, o escribir y no somos escritores. Podemos ser empáticos ante el dolor del otro, pero eso no nos autoriza para atender en un consultorio a nadie.
Muchos profesionales hablan de fraude, otros buscan alguna manera de regular las diferentes actividades. Y otros, solo dejan que el universo ordene, quienes tienen que estar y en donde.

Lo cierto es que en medio de este barullo de seudo conocimiento, hay gente deseosa por aprender o entender un poco más de su vida y se acerca inocentemente a los lugares incorrectos. Bueno no podemos hacer demasiado. Solo tener cuidado y saber que “Nadie puede dar lo que no tiene y mucho menos hacer de su propio vacío, un rédito económico”.  Cuidado, a informarse bien y buscar mucho antes de decidir !

Nada mejor que las instituciones para avalar un curso, un workshop o un tratamiento de salud.
Volvimos con Todo !!! Hasta el próximo LI ¡