¿Qué hacen las redes sociales con mi información? Esta es la pregunta más repetida entre los usuarios de estas plataformas tras hacerse público que Cambridge Analytica, una empresa de análisis de datos online, utilizó los perfiles de 50 millones de personas que usan Facebook para influir en diferentes campañas políticas, entre ellas las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Pero en un mundo globalizado y que tiende a la concentración de poder, como se puede ver precisamente en el ámbito tecnológico (Apple, Microsoft, Google o el propio Facebook), subyace una pregunta más general: ¿a quién le estoy contando mi vida virtual?

No todo el mundo conoce que aplicaciones tan populares como WhatsApp e Instagram pertenecen a Mark Zuckerberg.

¿Qué comparten Facebook, WhatsApp e Instagram?

La nueva duda que surge es: ¿comparten entre sí la información estas redes? La teoría dice que no, y la práctica está penada por ley. Este fue uno de los puntos más controvertidos para la compra de WhatsApp, sobre todo para la Unión Europea, que miró con recelo e investigó el posible conflicto de intereses.

Aunque la compañía consiguió hacerse con la aplicación de mensajería instantánea, en los últimos seis meses ha recibido multas precisamente por compartir información sin el consentimiento de los usuarios. Esta situación «colaborativa» es posible gracias a la interconexión de datos: Facebook pide el número de móvil, con lo que puede relacionar perfiles y cuentas de WhatsApp. Por su parte, es más sencillo crear una cuenta en Instagram si se inicia sesión con la cuenta de Facebook.

Un futuro incierto

De momento, toda la polémica de Cambridge Analytica que tambalea los cimientos de Facebook como red social, no se ha dejado sentir demasiado en los demás negocios de Zuckerberg. Tanto WhatsApp como Instagram son marcas muy consolidadas.

En lo inmediato, es seguro que Zuckerberg dejará más a la vista a sus usuarios las políticas de privacidad para evitar que se repitan episodios como los de Cambridge Analytica, donde los afectados no solo fueron las personas que se descargaron la aplicación, sino que también llegó hasta sus contactos.