Si estás buscando la manera de inspirarte para solventar “el qué me pongo” al ir a trabajar, aquí tienes una guía donde los clásicos como chaquetas, pantalones o loafers se convierten en básicos de oficina que te ayudarán a crear tu propia declaración de estilo. La moda para la mujer ejecutiva ha roto por completo con el clásico tallier o el pantalón negro con camisa blanca, hoy la mujer se muestra suelta y es capaz de mezclar color y forma. A continuación te presentamos varios looks a tener cuenta a la hora de ir a trabajar:

1-Moderniza el traje pantalón: apuesta por nuevos cortes, chaquetas oversize y pantalones diferentes. Y no, no es necesario comprar el traje completo. Busca mezclar texturas, estampados, nuevas siluetas y volúmenes.

2-Apuesta todo a un color: si vistes de un solo color conseguirás –lo creas o no–, alargar ópticamente tu figura. ¡Ojo! Aquí entran en juego varios factores que determinan el color a elegir, como tu color de piel, tu constitución y el buen gusto. Por muy alegre que resulte el amarillo, tal vez no sea el color más apropiado para ir a trabajar. El azul marino es el nuevo negro y el marsala sigue siendo el color del año.

3-Los culottes es la nueva falda midi: este tipo de falda sorprendentemente le queda bien a casi todo el mundo. Ahora hay que dar un paso más, combina unos pantalones culottes con un blazer y zapatos de tacón. Es casi como llevar una falda midi pero consiguiendo un estilo más interesante.

      

 

4-Un blazer, mil looks diferentes: ya hemos dicho que esta chaqueta es un básico imprescindible en cualquier época del año. Es hora de comprarte uno de la máxima calidad que puedas, porque va a terminar por convertirse en tu prenda fetiche por su versatilidad y lo bien que te queda.

5-La parka militar es la nueva gabardina: es muy difícil decir no a la gabardina en esta temporada, pero resulta un poco aburrido ver a las 7 de la mañana a todo el mundo con ella puesta. Por eso, puedes darle un descanso alguna vez y atreverte a cambiarla por una parka militar.

6-Un bolso en el que invertir: ¿Cuantos bolsos tienes y ninguno es el de tus sueños? Si haces cuentas del dinero que te has gastado en bolsos ‘medio buenos’ ya tendrías el que sueñas desde hace años. Sé más fuerte que tus impulsos primarios, ahorra e invierte en un bolso que te pondrás en todo momento y que con solo verlo te alegre el día.

7-Deja de sufrir por los zapatos: la vida es miserable si desde que sales de casa llevas un mal calzado. Primero si te hacen daño, y segundo porque ese par que te acabas de comprar lo tienen todas tus compañeras de trabajo. Apuesta por comprarte unos zapatos clásicos, cómodos y bonitos. Existen, no es una utopía. Solo tienes que dejar de comprar a granel e invertir. Sabes que con todo lo que has gastado (y solo contando los pares que no te pones) ya tendrías al menos un par de esos zapatos de ensueño.

8-La camiseta como alternativa a la camisa: la camiseta es un básico mal entendido. Si la llevas con el blazer adecuado, un pantalón bonito y acertado, y unos zapatos de salón, no sólo modernizaras tu estilo, sino que te sentirás más cómoda pero igual de chic (o más).