El bolso o cartera es un elemento que no solo es decorativo, es útil cuando de guardar nuestros objetos personales se trata, y además nos hace sentir cómodas. Pero no sólo queremos uno… ¡queremos varios!, porque depende de la ocasión, el vestuario, el calzado y hasta de nuestro ánimo.  Para una buena elección hay que tener en cuenta la estatura, color de piel, grosor de los brazos, la actividad a la que nos dedicamos, el clima, los materiales y colores, entre otras razones; porque el bolso es nuestro complemento.

Los bolsos y carteras deben llevarse proporcional a nuestra estatura y silueta, por lo cual deben dar balance a nuestro cuerpo.  Debe tener una forma opuesta a nuestra figura, y si es en colores neutros y de corte clásico seguro nos servirá para varias temporadas. Los bolsos grandes son perfectos durante el día, pero para la noche los “sobres” se ven muy bien, teniendo en cuenta las correas y asas.

Cuando queremos darle vida a un outfit, el bolso debe ser de un color llamativo además distrae las miradas hacia otras partes del cuerpo. Cuando el atuendo que llevamos es muy impactante o de colores vivos, debe llevarse una cartera discreta y de color neutro.

Las mujeres altas tienen la ventaja de que la gran mayoría de bolsos les luce sea con correas largas o con asas de diferentes tamaños, eso sí no es recomendable carteras pequeñas por que las hace ver más altas aún.

 

Para las mujeres petite o de estatura baja, los bolsos deben ser de asas cortas y en lo posible no tan grandes. Les favorece también los bolsos que cuelgan de los hombros ya que dan la sensación visual de parecer más altas. Las carteras tipo sobre les van bien siempre y cuando no sean muy pequeños sino proporcional al cuerpo.

Las mujeres gorditas deben lucir bolsos de en forma cuadrada ya que tiene pocas formas y eso es lo que da balance a la figura. Para estilizar, los bolsos deben ser de medianos a grandes pues pequeños destacan más la figura gruesa. Recuerda que siempre se busca la proporción a nuestro cuerpo.

                                                    

Las mujeres curvilíneas deben llevar bolsos sin mucha estructura pues con formas añaden más curvas a la figura.
Para dar balance las correas y asas de los bolsos deben ir debajo de la cintura.

Las mujeres con caderas amplias deben llevar bolsos o carteras que no lleguen a la altura de la cadera, porque es la parte que sobresale y hay que quitarle amplitud. Para estilizar la figura les van bien bolsos y carteras de buen tamaño cuadradas o rectangulares. Las correas y asas no deben ser ni pequeñas ni delgadas, ya que dirigirían las miradas hacia las caderas.

 

 

 Martha Lucía Ríos V.

Editora Moda Revista Li I Colombia