Sin la formación necesaria en el manejo de emociones, una persona puede tener la mejor formación técnica del mundo, una mente analítica y rápida, grandes ideas, etc. Pero sin duda siempre le faltará aquello que distingue a las personas exitosas.

La inteligencia emocional es condición indispensable para ejercer un liderazgo de primer nivel y conducir empresas triunfadoras en cualquier parte del mundo.
Existen cuatro componentes principales de la inteligencia emocional, estos son:

La auto-consciencia, que implica comprender en profundidad nuestras emociones, los puntos fuertes y las debilidades en uno mismo.

La auto-gestión, implica gestionar nuestras emociones a través de nuestros pensamientos, es el componente que nos libera de la cárcel en la cual pueden encerrarnos nuestros propios sentimientos.

La empatía, que implica considerar y comprender los sentimientos de las demás personas

La capacidad social, tiene que ver con la capacidad de gestionar las relaciones con los demás.

Hoy hablaremos de las personas que se destacan por poseer una especial sintonía con el entorno y con las emociones de quienes dirigen:

Las personas empáticas.

La empatía muchas veces es confundida y tomada como sinónimo de persona sensible que se dedica a simpatizar con aquellos que la rodean, o se atribuye al solo hecho de saber adoptar las emociones de las demás personas. Se considera empática a la persona que puede interpretar, conectar y comprender las emociones de las personas con las cuales interactúa. Ya sea para tomar decisiones, tener una conversación o solucionar un inconveniente. No tiene una ocasión de uso particular, la persona que puede pensar qué tipo de emoción está sintiendo su interlocutor, no solo demuestra un gran nivel de altruismo, sino también está evidenciando un gran nivel de consciencia, es por eso que se considera a esta habilidad una característica de las personas mas conscientes del mundo actual.

A diferencia de las personas auto-conscientes y con auto-gestión, a la persona empática se la detecta fácilmente por su gran conexión con el mundo exterior.
La empatía en los últimos tiempos es una habilidad muy buscada en los líderes destinados a conducir equipos. Esto no es sorprendente sabiendo que en términos sencillos, un equipo es una madeja de emociones inestables que necesitan ser estructuradas y guiadas para conseguir los mejores resultados sostenidos en el tiempo.

Solamente un líder muy formado en el manejo de emociones puede comprender la estructura emocional de un conjunto de personas, definir sus perfiles y llevarlos a que experimenten las emociones más convenientes para desarrollar las tareas en el marco de un clima ameno y positivo.

La persona empática tiene la característica de poder conectar con sutilezas del lenguaje no verbal y a la vez percibe los mensajes que se esconden entre las palabras.

Esto le permite entre otras cosas ahorrarse muchos conflictos, confusiones y malentendidos a la hora de comunicarse con personas que no hablan su mismo idioma o pertenecen a otra cultura.

Al tener la capacidad de considerar los sentimientos de los demás, quienes interactúan con esta clase de personas, se sienten escuchados y atendidos, lo que resulta agradable para cualquier persona del mundo. Es por eso que la persona empática, al contar con una de las más valoradas habilidades sociales, es muy buen comunicador y cuenta con una excelente calidad de expresión.

 MARIANO MENÉNDEZ – PROFESIONAL EN EL ÁREA DE MARKET RESEARCH. ACTUALMENTE SE Mariano MendenezDESEMPEÑA COMO BUSINESS EXECUTIVE SR. EN LA COMPAÑÍA “CCR LATAM”. FUNDADOR DE “STRATEGY”, CONSULTORA ESPECIALIZADA EN DESARROLLO PROFESIONAL. COACH, CONSULTOR Y CONFERENCISTA INTERNACIONAL ESPECIALIZADO EN LIDERAZGO Y CONDUCCIÓN DE EQUIPOS DE ALTA PERFORMANCE. AUTOR DE LOS LIBROS “LIDERAZGO Y ESTRATEGIA COMERCIAL”, “LÍDERES DE LA NUEVA ERA” Y “EQUIPOS DE ALTO RENDIMIENTO” (2016 )