Por Marcela Temes I dirección@w.revistali.com

Por Marcela Temes I dirección@w.revistali.com

Me encanta escribir sobre el amor, y las relaciones controversiales que tenemos los seres humanos. Porque el amor es un sentimiento profundo y genuino que muchas veces se enreda con otros sentimientos para confundirnos, aunque …amor al fin. Pero  sinceramente, hoy debo dar vuelta la página para intentar acomodar estas palabras que rondan en mi cabeza  y que  seguramente permanecen de manera insistente, también en la de ustedes;

Mentira, engaño. Trato, maltrato, destrato, destrozo. Tomar, agarrar, poseer, adueñar. Violencia, verbal, psicología, física, brutal, VIOLACIÓN. Golpe, golpiza, dominación, saboteador, mutilador, MUERTE .  Barbarie; MUJERES.

Palabras que se encadenan unas en otras y  se instalan en el inconsciente colectivo de todas nosotras para resonar fuerte y preguntarnos ¿ Como hacemos para cuidarnos? , pareciera que la sociedad nos ha abandonado.

Tenemos el pensamiento mutilado. Como si estuviéramos viviendo en el pasado, hace cientos de años. Aterrorizadas de ser “La próxima” , porque en verdad nadie sabe, si en algún momento, alguien destrozara nuestra puerta, me arrebatara en una escalera, en un pasillo, en una calle, en medio de una multitud, en la soledad de la noche. En mi propia cama, en la mesa mientras servimos la cena, en la oficina cuando nos quedamos a terminar un trabajo. NO sabemos. Nos sentimos desprotegidas, infinitamente vulnerables.

No hay mas o menos violencia. La violencia contra la mujer es todo tipo de violencia ejercida  por su simple condición de ser mujer. Como psicóloga, no puedo dejar de decir que esta violencia es consecuencia de la histórica posición de la mujer en la familia patriarcal, subordinada al varón, carente de plenos derechos como persona, cargada de sentimientos de discriminación y menosprecio hasta la agresión física o psicológica y el asesinato. Una violencia que se produce en muy diferentes ámbitos (familiar, laboral, formativo,..) pero que generalmente , adquiere especial dramatismo en el ámbito de la pareja y doméstico.

Hagamos memoria; Cuántas veces toleramos algún tipo de violencia? Cuantas veces volvemos a aceptar? A perdonar. A quedar en silencio. A decir sí, cuando sentimos que es un rotundo NO.

Porque era nuestro trabajo, porque lo queríamos, porque era un profesor de la facultad, porque era una autoridad , porque era el jefe, porque era el marido de una amiga o iun familiar , porque no nos animábamos…porque….

Escuche personajes famosos diciendo barbaridades tan espeluznantes  como que las mujeres no debemos salir de noche (…) Periodistas horrorizados de los actos de otros, mientras se deleitaban mostrando las partes de una mujer descuartizada. Opinólogos dando clase de los nuevos comportamientos que deberíamos aprender para que no nos pasen ” estas cosas” . Políticos prometiendo cambiar “el sistema” èl mismo en el que ellos insultan, maltratan y destratan a la hora de igualarnos.

Pero también leí, cientos de comentarios en las redes sociales que para mi son los mas jugosos , ya que ahí me encuentro con la cruda realidad del verdadero sentir .

Las mujeres se preguntan como podemos protegernos, para cuidarnos y la mayoría de las respuestas eran pocas pero escalofriantes; Desde como conseguir picanas en Ciudad del Este, métodos para lograr incisiones mortales con una navaja, tener a mano un abogado y un revolver. ..en fin parece que la solución es estar Armadas o ser Mutiladas. Porque en verdad el sistema es un sistema patriarcal y lejos de protegernos nos lleva a la muerte segura.

Me aterra tener miedo. Jamás lo tuve, pero hoy no solo pienso por mi. Pienso en mis hijas, mi nieta,mis sobrinas, mis amigas, mi madre, las hijas de mis amigas, mis vecinas, las nenas de la escuela, las maestras, la enfermera que sale a las 4 a tomar el colectivo para llegar puntual al cambio de turno. La chica de la panadería, la de la farmacia, la de la verduleria. La medica, la empresaria que salio con su auto blindado de un country y un auto la hizo volcar para destrozarle la vida. La empleada doméstica , la concejal, la diputada, la ministra de justicia , la costurera. Ninguna tiene la seguridad que al salir a la calle alguien no le  arrebatará la vida, por el solo hecho de ser mujer.

Hay que confrontar y entender que este es un fenómeno que tiene un antecedente histórico patriarcal innegable y que es recién ahora, que las mujeres comenzamos a tener voz social,que se ha logrado  el reconocimiento, la visualización del problema y, por tanto, la violencia paso de ser considerada, una cuestión privada, para ser un problema social.

No hay modo alguno de poder entender la violencia desde el punto de vista emocional, como casos aislados, porque no podremos encontrarle salida. Sin aceptar que digan que nos victimizamos, hay que reconocer que  este es un drama social que vivimos las mujeres desde siempre, por el solo hecho de ser mujeres.

La existencia de pensar en la violencia de género como una forma de violencia específica y particular contra la mujertiene su origen mismo en el propio papel -claramente secundario, subordinado, que se le ha asignado históricamente, y que en buena medida aún se le asigna, a la mujer. 

No es casual que en este momento donde las mujeres comenzamos a dar un paso revolucionario a nivel político, económico y social, se renueve este fenómeno, como un recordatorio siniestro de que aun estamos subordinadas al macho.
 
En lo que va del 2017 tanto en Argentina como en Europa, se llega a una de las cifras mas escalofriantes de muertes de mujeres asesinadas por violencia machista.
 
Si el cambio no es radical, no hay cambio. Si existe una verdadera decisión política debe ser drástica. No hay manera alguna de poder tolerar seguir desapareciendo. Seguir muriendo.

Seguiremos imponiendo la voz, aun cuando desde muchos rincones todavía haya hombres que piensen “por algo la habrá matado” “que habrá hecho ella” ” No era para tanto, pero era una zorra” y las cientos de palabras que indican que en el inconsciente masculino, la mujer aun esta cosificada y forma parte de las cosas que el macho posee.

Con un mucho pesar, podríamos decir que los diferentes tipos de violencia nos vienen a representar los mecanismos machistas para conservar y reproducir la situación de subordinación de las mujeres ante el ejercicio de poder masculino en diferentes ámbitos.

Para ello, el sistema debe entender que cualquiera puede matar. Como hemos leído en los últimos tiempos, muchos de los asesinos son personas con apariencia normal. Personas comunes que llevan una vida estándar, sin mayores sobresaltos que aquellos impuestos por estos tiempos. Algunos son profesionales exitosos, de buen pasar económico; sin embargo, por algún motivo terminan desencadenando un drama y una tragedia.

Hoy los movimientos feministas tratan de ubicar estos asesinatos de odio contra las mujeres, dando a luz al concepto de develar elementos institucionales en la perpetración de ellos: la impunidad y la falta de protección hacia las mujeres por parte de las autoridades, para garantizar sus vidas.
 
La activista y escritora, Diana Russell llama “feminicidio social o encubierto” a aquellos asesinatos de mujeres a causa de actitudes o instituciones sociales que así lo permiten.
 
Tenemos una Justicia que demostró ser machista, sexista y patriarcal. Por esta razón, se hace difícil entender que la violencia de género no sea un acto aislado que coarta el ejercicio de derechos de las mujeres y las priva de la vida, sino que existe una necesidad de atender de manera urgente este drama social .
 
El binomio armadas o mutiladas no es ni mas ni menos que el lugar en el que el hombre quiere imponer para que de una manera u otra no dejemos de ser objeto de su placer, posesión y ambición.
#niunamenos
 
Marcela Temes