Durante este 2016 el perfil del CEO , anuncia cambios rotúndos, según los expertos. La presión para alcanzar el éxito aumenta cada vez más y con ella la necesidad constante de innovar. Estas son las habilidades clave del CEO del futuro.

El 2015 fue un año de crisis para algunas corporaciones, no por condiciones económicas difíciles, sino por malas decisiones tomadas desde la cabeza de la organización. Para evitar que la historia se repita, Dahiana Arias, gerente de Reclutamiento de Manpower para Costa Rica y Honduras, insiste en un cambio urgente en los estilos gerenciales actuales.

“Estas situaciones van a seguir existiendo porque vemos que la presión año con año es mayor, las métricas y las expectativas de las empresas son cada vez más altas, las demandas son más altas y las personas tienen cada vez más acceso a redes sociales, que es un aspecto que puede servir para dar mucha cama a una compañía o todo lo contrario”, advirtió.

Parte de ese cambio es la habilidad de planificar adecuadamente, insistió, de forma que cualquier mal resultado pueda ser modificado a tiempo. “Establecer resultados realistas y un control periódico de estos, contra lo planificado, es esencial para corregir las desviaciones que de seguro se darán entre lo esperado y lo obtenido”, puntualizó.

La segunda competencia vital de un CEO en 2016 tiene que ver con la capacidad de asumir responsabilidades sobre los resultados de la organización, sean estos favorables o no. De acuerdo a Arias, esto último ha tomado mayor relevancia en los últimos años, sobre todo en aquellos puestos donde hay mayor responsabilidad sobre el trabajo propio, como del equipo que maneja.  

Para la vocera de Manpower, esto último incluye otras dos habilidades vitales en un CEO: saber cómo reaccionar ante una crisis y cómo manejarla; y, aprender a dar explicaciones y lidiar con presiones externas, como la prensa por ejemplo.

Esto también da pie para una quinta habilidad fundamental: la comunicación. Ante una crisis, es vital que el CEO sepa cómo comunicar su mensaje, qué decir, cómo decirlo y cómo evitar que este llegue a malinterpretarse. ¡Atención! Esto se vuelve cada vez más vital con la penetración de las redes sociales en la cotidianidad de las personas. ¿Por qué? Porque lo que salga mal cada vez es más notable, apuntan los expertos.

“Hace 10 años un director no tenía por qué conocer de redes sociales y tampoco conocía sobre el trabajo con los medios en muchos temas, pero ahora quien ocupe ese puesto tiene que tenerlo, tiene que desarrollar habilidades blandas, debe saber manejar un conflicto y debe saber que se puede enfrentar a problemas mucho más grandes que hace 15 años”, asegura Arias.

Pero el esquema gerencial también cambia a medida que las organizaciones se vuelven más participativas. Según comenta Federico Chavarría, socio líder de Consultoría de Deloitte Costa Rica, cada vez se apuesta a empresas con modelos de Gobierno Corporativo más transparentes, con controles cruzados y mejores métricas de evaluación y seguimiento.

Finalmente, ambos analistas concuerdan en que la competencia más importante dentro de un CEO es y seguirá siendo el conjunto de valores y principios éticos que se tenga como persona, pero además como compañía.