Movilidad, diversidad generacional y nuevas reglas del acuerdo social son tres de los nuevos retos que están llevando a las compañías a nivel global a cambiar su estructura organizacional.

Los dispositivos móviles, la impresión 3D, sensores, computación cognitiva, y la Internet de las cosas son tecnologías que están modificando la forma en que las empresas diseñan, fabrican y ofrecen sus productos y servicios, y los cambios también se sienten a lo interno de la organización.

Ante esto un 92% de los líderes de negocios y recursos humanos, de 130 países, reconocen la necesidad crítica de rediseñar su organización frente a los cambios disruptivos en la tecnología digital, advierte el estudio “Tendencias Globales de Capital Humano 2016: La nueva organización, diferente por diseño” de Deloitte.

A pesar de eso, tan solo un 14% de los ejecutivos creen que su compañía está lista para rediseñar efectivamente su empresa frente a este reto.

El estudio además reconoce que un 74% de los ejecutivos han identificado como prioridad un enfoque digital en los departamos de recursos humanos (RH), es decir, el rediseño completo de herramientas y servicios alrededor de la tecnología digital.

El estudio además reconoce que un 42% de las compañías están rediseñando sus sistemas de RH parasoporte móvil y sistemas de aprendizaje “justo a tiempo” y un 59% están cambiando su sistema de soporte de oficina de RH a plataforma móvil, en un esfuerzo por hacerlo más fácil para los empleados.

Sumado a este tema, el incremento en la diversidad generacional, con un mayor ingreso demillennials a la organización y baby boomers, retrasando su retiro, así como un nuevo contrato social, impulsado por demandas de rápido crecimiento de carrera, acuerdos de trabajo flexible y aumento en el número de contratos y trabajadores a tiempo parcial, están cambiando dramáticamente la relación patrono-trabajador.

¿Cómo es la nueva organización?

Las compañías están moviéndose de modelos de negocios jerárquicos  funcionales hacia “redes de grupos” multidisciplinarios, en un esfuerzo por volver sus organizaciones en estructuras más agiles, colaborativas y enfocadas en el cliente.

A pesar del interés en este cambio, sólo el 21% de los consultados se sienten expertos en construir equipos multidisciplinarios, y tan sólo el 12% entienden la forma en que la gente trabaja junta actualmente.

Por otro lado se destaca que el “pensamiento de diseño”,  una disciplina en desarrollo enfocada en estrategias centradas en el cliente,  ha emergido como una nueva tendencia que está transformando los enfoques de las compañías para manejar, apoyar y entrenar a su fuerza de trabajo.

Esta tendencia busca ir más allá de las transacciones y procesos y estudiar el comportamiento de los empleados para ayudarles a desarrollar intervenciones, aplicaciones y herramientas que sean intuitivas y fáciles de usar, mitigar estrés y estimular su productividad; así el 79% de los ejecutivos aseguró que el “pensamiento de diseño” será una prioridad para el 2016.