El fabricante Jin aseguró que su producto, que se comercializa por 4.900 yenes (unos 37 euros), eliminan en un 60 por ciento la luz de onda corta que desprenden las pantallas de los teléfonos inteligentes.

La exposición a esta luz “azul” antes de dormir reduce la segregación de hormonas que ayudan a conciliar el sueño, señaló hoy la compañía en un comunicado reproducido por la agencia EFE.

El uso de estos anteojos, si se consulta el teléfono móvil antes de ir a la cama, reduce en un 10 por ciento el tiempo necesario para conciliar el sueño, según un estudio de Jin.

A esta conclusión también llegó una investigación de la Fundación Nacional del Sueño en Estados Unidos que indicó que ver la televisión, consultar el celular o el correo electrónico por la noche antes de irse a la cama puede perturbar el sueño.