¡Guillermina es una mujer alta que sonríe! Nació y vivió hasta los 17 años en Coronel Pringles, los pagos de Celeste Carballo y de nuestro obispo de Zarate Campana, Monseñor Pedro Laxague. Llegó a Buenos Aires con la inquietud de hacer realidad miles de sueños que en una ciudad del interior son difíciles de concretar.

Comencé a estudiar turismo para luego viajar por el mundo y conocer otras sociedades y culturas, pero algunas materias como contabilidad me hicieron abdicar, las ciencias exactas no son mi fuerte y comencé a trabajar en una Agencia de Publicidad donde me pagaron los estudios para obtener mi título de publicista… apasionadamente dedique mi vida a esta profesión que tanto me enseño de la sociedad, de cómo funciona “el sistema” de consumo, los mercados, etc…Dedicaba mi vida a la pasión que era ver como se crea una idea para posicionar productos o servicios en un mercado, pero había un huequito en mi alma que deseaba tener la dicha de ser mamá. Y en el transcurso de algunos años nacieron mis 4 adorados hijos, Conrado, Clemente, Álvaro y una princesa rebelde que llamamos Sol”. Con estas bellas palabras resume parte de su vida Guillermina.


¿Cómo era tu vida como publicista?

Divertida y apasionada. Pero vivís en un mundo un poco irreal, donde todo es bello dentro de esa burbuja.

¿Por qué dejaste esta profesión?

La vida de un publicista, al menos en mi época, era full time. Sabías a que hora entrabas a la oficina, pero nunca la hora que llegabas a casa. No existía ir a un acto de mis hijos, a las reuniones de padres, así que decidí cambiar mi profesión por la de mama full time. Una de las decisiones más difíciles de tomar, pero seguramente la más certera de mi vida

¿Cuánto hace que vivís en Pilar?

Vivo en Pilar desde hace 28 años, junto a mi familia. Buscábamos ofrecerles a nuestros hijos pequeños la posibilidad de andar en bicicleta o jugar a la pelota en la calle, como lo hacíamos con mis amigos de “la cuadra” cada noche de verano.

¿Cómo comienza el Proyecto Saludar?

Saludar surge a partir de mi necesidad de devolver al afuera y compartir algo de la vida dichosa que por suerte, o por mi esfuerzo, había logrado construir. Así es que con un grupo de familias amigas que compartían mis ganas de DAR, fundamos la ONG Saludar con el objeto de acompañar a las comunidades en condiciones de vulnerabilidad y riesgo social. Buscamos contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de las personas y al fortalecimiento del tejido social a través de la salud física y mental, la contención, la educación y el arraigo por el territorio donde viven. Es así que la ONG se ha convertido en una herramienta útil y activa que colabora desinteresadamente con las acciones del Municipio donde vivimos en el área de la salud pública, social y educación.

¿Hasta hace poco eras concejal de Frente para la Victoria? ¿Dónde te
ubicarías hoy?

Me ubico del lado de la gente vulnerable, colaborando con la gobernabilidad más allá de los partidos políticos.

¿Cómo llegas a la política?

Estaba colaborando con el Centro de Salud de Villa Rosa, Pilar, donde vivo con mi familia, y el Sr. Intendente de ese momento, Dr. Humberto Zuccaro, al ver la gestión que estábamos realizando desde la ONG me ofreció formar parte del Honorable Concejo Deliberante. Puedo decirte entonces que llegue a la política “POR EL HACER” y por un intendente que valoró el trabajo realizado con tanto amor, que obtuvo muy buenos resultados y cambios en el lugar.

¿Cómo definirías la situación del país?

El país somos todos, y siento una gran pérdida de la solidaridad y compromiso a largo plazo. Hoy prospera el individualismo sin darnos cuenta que lo que pasa afuera nos afecta a todos. Hay falta de confianza y un gran egoísmo en gran parte de la sociedad.

¿Hay algo que sientas que no volverías a hacer?

Volvería a hacer todo lo que hice, porque  de los errores también he aprendido. Sí, me hubiese gustado viajar más por el mundo, y quizá abrazar más a mis hijos… siempre creo que me quedo corta en eso, son el amor y lo más bello de mi vida.

 

Lo mejor de la vida: El amor y la paz

La frase favorita: Detecta a tus amigos, llévalos prendido con un broche de oro en tu corazón

El libro de cabecera: La Biblia

Lo que no perdonarías: La traición

Un color: Todos

La palabra mágica: Gracias

Un hobby: Poder disfrutar la paz de mi casa con música y el sabor de mi familia

Un deseo: Más igualdad en todas las sociedades