Las empresas británicas de más de 250 empleados estarán obligadas a partir de abril de 2018 a publicar la diferencia salarial entre los hombres y las mujeres de su plantilla, según una medida anunciada hoy por el Gobierno del Reino Unido.

El Ejecutivo destinará medio millón de libras (645.000 euros) a un plan que tiene por objetivo lograr la “equidad real” entre géneros en las empresas, afirmó la secretaria de Estado para la Mujer y la Igualdad, Nicky Morgan.

En los últimos años hemos visto cómo muchas compañías han dado pasos importantes para atajar la falta de igualdad, pero el trabajo no estará terminado hasta que el talento de hombres y mujeres se reconozca en la misma medida y con justicia en todas las empresas“, dijo la secretaria de Estado.

La secretaria general de la confederación de sindicatos británica (TUC, en inglés), Frances O’Grady, señaló por su parte que la brecha de género en los salarios es en el Reino Unido del 9,4 % en favor de los hombres entre los empleados a tiempo completo y del 19,4 % en el conjunto del mercado laboral.

O’Grady admitió que se ha avanzado en los últimos años para reducir esa diferencia, si bien señaló que al ritmo actual se tardaría 50 años en acabar con ella.

Si (el primer ministro) David Cameron habla en serio cuando dice que quiere acabar con la brecha de género en una generación, necesitamos medias efectivas“, afirmó.

El anuncio de hoy es un paso en la dirección correcta, aunque nos parece decepcionante que las firmas no estén obligadas a publicar los datos hasta 2018“, señaló O’Grady.

La directora general de la Confederación de la Industria Británica (CBI, en inglés), Carolyn Fairbairn, consideró por su parte que los datos sobre diferencias salariales “no deberían ser utilizados para señalar y avergonzar a las compañías”.

Los datos solo presentarán una imagen parcial, porque entran en juego factores como la mezcla de empleados a tiempo completo y tiempo parcial, así como diferencias sectoriales“, analizó la líder de la patronal británica.

En lo que sí puede ser útil la información es para proporcionar a las compañías un punto de partida para hacerse las preguntas adecuadas sobre cómo reducir la brecha de género“, añadió Fairbairn.