Por Mariano Menéndez*

Lo que hoy vamos a mencionar no está explayado muchas veces en los libros tradicionales y masivos de liderazgo, o al menos yo lo vi en ocasiones planteado como una derivación de ciertas características importantes, pero pocas veces expuesto como una característica vital de un líder. Considero que es el atributo más importante de todo líder, porque está vinculado al auto-dominio, la fuente de influencia indiscutida de todo líder. Una persona sin auto-dominio no influye, y si no influye no posee seguidores, y si no hay seguidores no existe el liderazgo.

Mantener la calma ante agresiones, tiene que ver con un aspecto de la inteligencia emocional, deriva de una gran capacidad de focalización. Atributo principal de un líder.

Realmente hay que tener un nivel elevado de fortaleza mental para mantenerse tranquilo frente a las agresiones. Cuando hablamos de agresión, hacemos referencia a la que emite una o más personas de manera verbal, gestual, indirectamente o pasivamente, esta última suele llamarse vulgarmente “manipulación emocional”. Por ejemplo, si se tiene un problema con alguien, en vez de intentar resolverlo de forma asertiva, se adoptan actitudes de castigo, se deja de dirigir la palabra o se le niega algún derecho sobre el que se tenga control. Otra forma es hacer sentir culpable o avergonzado al otro o emitir críticas constantemente.

Los líderes poseen un estado de pasividad frente a cualquier tipo de agresión, no se movilizan, no se alteran.

Hay personas que no pueden soportar ni una agresión gestual indirecta, y ni hablar de las personas que podrían romper la casa si se enteran que alguien dijo algo sobre ellas que no les gustó, y sin embargo hay otras que interpretan el mismo hecho de la siguiente manera:

Aquel sonido que emitió otra persona no me tiene porque afectar y seguiré mi vida normalmente.

Esta forma de reaccionar (obviamente no se logra de un día para el otro) es propio de personas que ya comprendieron que lo único que puede afectarlos es la propia interpretación que le da su propia mente al sonido emitido. O lo que sería lo mismo: Nuestros pensamientos pueden transformarse en nuestros peores enemigos, eso depende de nosotros.

Ese simple modo de pensar una agresión, marca nuestro nivel de liderazgo. Simplemente porque una persona no puede ni empezar a pensar en conducir un equipo, ya sea este de trabajo, en la vida personal (una familia) o deportivo, si tiene un bajo nivel de tolerancia por ejemplo hacia un mínimo gesto de otra persona.

Nos molesta que una persona haga un gesto indirecto hacia nosotros?

Cuánto podemos soportar sin alterarnos cuando alguien nos dice que lo que hacemos esta mal?

Si sentimos un muy bajo nivel de tolerancia, crudamente es porque nuestra capacidad de liderazgo está en cero.

Pero igualmente no es algo en primera instancia tan negativo, debemos interpretarlo como un punto para mejorar y desarrollar. Es importante no perder de vista esta característica, porque en nuestra vida diaria es mucho más normal encontrarse a gente que nos marque lo que está mal que lo que está bien, todo el tiempo estamos expuestos a las críticas de otras personas.

Básicamente porque en gran mayoría somos críticos, no estamos en una sociedad en la que reine el elogio y las felicitaciones. Quién tiene la suerte de que todo el tiempo lo elogien? Si hasta Lionel Messi que ya no le quedan récords por vencer es a veces criticado.

Es difícil encontrar personas que tengan la capacidad de alegrarse realmente porque a otra persona le vaya bien o esté feliz, aunque sean familiares o incluso amigos. Es más probable que antes tengan preparado un reclamo entre manos para pasarnos factura.

El nivel de crítica es elevado porque estamos en una sociedad negativa y con baja conciencia, es mucho más fácil ponerse negativo que positivo, porque para estar positivo hay que hacer un esfuerzo. Vivimos en una sociedad cargada de stress y presión, donde las necesidades de todo orden no están plenamente satisfechas y la economía es inestable.

Debemos aprender a manejar la agresión en todas sus formas, como por ejemplo la crítica, que es en sí una forma de agresión.

Debemos interpretar la crítica como la llave hacia la mejora, como un mensaje del entorno que nos conduce hacia la perfección, pero es cierto que en ámbitos empresariales muchos superiores no poseen un buen manejo de su comunicación para expresar una crítica de una manera positiva.

Es raro, principalmente en jefes técnicamente racionales y sometidos a presión, que tengan conciencia de cómo expresan sus comentarios, principalmente porque los errores en nuestras tareas repercute en el trabajo de su superior, hay intereses de por medio, hay dinero que se pierde, y demás elementos que no aplican en la vida personal.

Por eso los errores no son comunicados de la mejor manera, nunca debemos perder energía en intentar cambiar esa realidad, lo único útil que nos queda por hacer es aceptarla. Debemos que estar preparados y saber de antemano que siempre vamos a recibir críticas!Lo más productivo que uno puede hacer es escucharlas, pero mantenerse indiferente, lo que hacen los grandes líderes. Porque su interpretación negativa de los comentarios que emiten otras personas afectan su rendimiento, o sea a su carrera profesional, su futuro, y también en última instancia su vida diaria personal.

 

Mariano Mendenez* Mariano Menéndez es Profesional en el área de Market Research. Actualmente se desempeña como Business Executive Sr. en la Compañía “CCR Latam”. Fundador de “Strategy”, consultora especializada en desarrollo profesional. Coach, Consultor y Conferencista Internacional especializado en Liderazgo y Conducción de Equipos de Alta Performance. Autor de los libros “Liderazgo y Estrategia Comercial”, “Líderes de la Nueva Era” y “Equipos de Alto Rendimiento” (2016).