La estampación digital promete aportar al sector de la moda y confección los mismos drásticos incrementos en opciones creativas y rapidez de producción que la edición electrónica y la estampación 3D han brindado a los sectores de la edición y de la producción. Con el uso de impresoras especializadas de chorro de tinta, de gran formato, que aplican tintes permanentes sobre múltiples tipos de tejido, o la estampación por sublimación en papel y posterior transfer al tejido, las tecnologías de estampación digital permiten a los diseñadores de moda y fabricantes de ropa desarrollar nuevos e interesantes diseños, de mayor calidad, con un plazo de comercialización mucho más corto que  él de la estampación textil tradicional, y a un coste menor, que varía en función de las cantidades producidas.

Según la empresa de investigación Global Industry Analysts, la producción mundial textil debería alcanzar 29.800 millones de metros cuadrados en 2020. Se estima que la estampación digital impulsará la mayor parte de este incremento, con una tasa media de crecimiento anual del 26%. La producción de textiles estampados digitalmente se prevé que superará la de los textiles serigrafiados tradicionales dentro de los próximos tres años.

Para aprovechar al máximo estas nuevas oportunidades en la estampación digital textil, los directivos del sector de la confección, responsables de colección y de la producción deben valorar los cambios necesarios en sus flujos de trabajo de diseño y producción de patrones, y conocer y aprovechar los avances en los programas de patronaje y  marcado.

Las ventajas
Más opciones en creatividad y diseño. La estampación digital ofrece a los diseñadores la posibilidad de imprimir en tela cualquier motivo, gráfico, color sólido, o una imagen con el realismo de una fotografía en una gama ilimitada de colores vibrantes de alta resolución. Los pigmentos colorfast utilizados en la estampación digital se pueden utilizar en muchos tipos de tela, con un nivel de calidad que supera el de la tradicional serigrafía textil -limitada tanto por el número de colores que se pueden imprimir como por la resolución del estampado final-.

Muestreo más rápido y Fast Fashion. La tecnología de estampación digital es ideal para el diseño rápido y la producción ágil de muestras de productos, así como para el desarrollo rápido de nuevas líneas de moda pronta en pequeñas series. En comparación con los métodos tradicionales de la serigrafía -donde un nuevo estampado de tela puede tardar semanas para ser producido, y donde los costes de preparación y de producción hacen que pequeños metrajes de tela sean excesivamente caros-, la estampación digital permite producir nuevos diseños en tiradas cortas en tan sólo unos días. Esto permite a los diseñadores y responsables de colección poder crear muestras, productos, e incluso colecciones enteras en tiradas cortas, y ofrece a los diseñadores y confeccionistas innovadores la ventaja de ser el primero en colocar sus productos en las tiendas, adelantándose a los competidores que utilizan métodos de producción tradicionales.

Menores costes de producción y de oportunidad. A la hora de producir telas estampadas de cualquier tipo, la estampación digital libera los diseñadores y los ejecutivos de la confección de los altos costes de preparación de la estampación textil tradicional. Los menores costes de producción, junto con la mayor velocidad y los plazos de comercialización más cortos que brinda la estampación digital, permiten también reducir el “coste de oportunidad” de estos largos plazos de producción, al permitir a los fabricantes de ropa llevar sus productos al mercado más rápido, y generar así mayores ventas y beneficios adelantándose a la competencia.

Aplicaciones en el sector moda
La estampación digital ya está en uso en un amplio rango de empresas de moda y fabricantes de ropa, entre ellos Alexander McQueen, Issey Miyake y Ralph Rucci, y el interés en las tecnologías de estampación digital textil está creciendo en la industria de la moda. Para dar visibilidad a su nueva línea de impresoras textiles digitales, Epson se asoció con 11 diseñadores de moda durante la Semana de la Moda de Nueva York el pasado mes de febrero, y presentó en el evento unos estampados sofisticados, de alta resolución digital, impresos en una amplia gama de tejidos de alta calidad.

Otros diseñadores y confeccionistas , como Clover Canyon, han incorporado el diseño digital y la estampación digital textil en la totalidad de sus colecciones, que reflejan una amplia variedad de nuevos e imaginativos estampados inspirados en motivos étnicos.
La estampación digital está siendo usada por los nombres más prestigiosos de la ropa de deporte  y fitness, tanto para generar nuevos estampados ricos en imágenes y gráficos destinadas a las prendas del deporte de élite, como para racionalizar la producción y los costes de la ropa más tradicional de atletismo, como camisetas de deporte.

El reto
Aprovechar al máximo la estampación digital significa conseguir una perfecta integración de todo el flujo de producción, desde la creación inicial del estampado, el patronaje y posterior posicionamiento del motivo en la prenda de una manera automatizada optimizada que incluye la menor cantidad posible de etapas de producción.

El diseñador típicamente empieza su proceso creativo generando -en programas como Adobe Photoshop o Illustrator- los ficheros gráficos de los nuevos diseños que se usarán en estampación digital. Antes de la introducción de los programas de CAD de patronaje marcada (y a veces incluso ahora), el casado / centrado de los motivos estampados en el tejido con el patrón era un proceso manual. Tiradas de tela impresa o fotocopias se fijaban con alfileres o grapas a los patrones individuales para indicar su posición en el patrón. Era un proceso manual, poco preciso y engorroso, y que además no ofrecía ninguna ventajas, velocidad u otros, del diseño y de la producción digital.

En comparación con este enfoque anticuado, la suite actual de CAD diseño patronaje marcada proporciona un flujo algo mejorado, aunque todavía no totalmente optimizado: El patrón escalado y encajado en una marcada se copia del sistema CAD y se pega en un programa gráfico, como Adobe Illustrator, y los archivos de imagen se posicionan, ajustan, recortan en función de cada talla. Estos archivos, una vez finalizados, se exportan y se envían a la impresora o al fabricante para estampar y producir.

Desventajas de la CAO 
El enfoque actual presenta ciertas desventajas importantes. Por ejemplo, puesto que los motivos originales, diseños o imágenes, no se pueden mostrar y colocar con precisión en el patrón dentro del programa de patronaje y marcada, es necesario dibujar los patrones con un plotter, y la tela se grapa a los patrones de papel. Se puede también exportar los patrones desde el CAD a un programa gráfico e importar los motivos a un programa de edición de imágenes, como Adobe Photoshop, para ajustar para cada patrón escalado, y editarlos en pantalla con el programa de edición de imágenes, para ver el efecto visual en cada patrón.

Aunque  sea sin duda mejor que el “anticuado” método de fijar las muestras de tela con alfileres o grapar fotocopias al patrón, la falta de integración entre los motivos y el patronaje marcada en los sistemas de CAD textil destinados a la confección presenta inconvenientes importantes.

En primer lugar, el flujo de trabajo de las aplicaciones de diseño de patrones y marcada debe ser interrumpido, para exportar los archivos de patrones desde el sistema de patronaje a un programa de edición de imágenes, y para hacer casar cada patrón individual con los motivos del tejido. En segundo lugar, este proceso adicional consume mucho tiempo, puesto que se requieren hasta 15 pasos para exportar, importar, abrir, colocar, posicionar, ajustar, rellenar, editar, guardar e imprimir cada pieza del patrón. En tercer lugar, y no menos importante, el flujo de trabajo de producción se rompe al tener que salir del sistema de diseño de patrones y marcada, lo cual añade tiempo y pasos (extra) durante el proceso de producción, y genera un mayor riesgo de errores de producción.