El sector bancario no está en su mejor momento. Atrás quedan los beneficios estratosféricos de los años previos a la crisis, cuando los márgenes de las entidades financieras no lastraban sus balances al final de cada trimestre. Aunque algunos de los resultados que presentaron el mes pasado bancos como Sabadell o Bankinter consiguieron batir las estimaciones del mercado, lo cierto es que los inversores se muestran reacios a apostar por un sector que se encuentra en pleno proceso de reestructuración y que se está viendo golpeado por un entorno de bajos tipos de interés.

Ante este escenario, la diversidad de opiniones entre los gestores de los grandes fondos de inversión  es más que evidente. Mientras hay quienes ven en la banca una oportunidad de oro, otros consideran que el horizonte para el sector no será precisamente brillante en los próximos años, por lo que optan por mantenerse alejados del mismo con el objetivo de conseguir mayores rentabilidades en otros valores.

  • Beneficios mediocres

Aunque algunos expertos ven oportunidades en la banca y otros, sin embargo, la ven como un riesgo a evitar, en lo que sí coinciden es en que los beneficios del sector serán “mediocres” durante los próximos años. “El gran riesgo que veo para la banca es el tema de la regulación, que cada vez implica mayores costes, lo que puede hacer que bajen los ROE en el sector”, apunta Ignacio Cantos, director de inversiones de atl Capital, quien explica que, pese a que consideran que los valores bancarios están “baratos”, será “difícil lograr buenos rendimientos” con dos años más de tipos bajos.

Sin embargo, no solo el entorno de bajos tipos de interés es el que está dificultando el crecimiento de las entidades financieras, pues también se encuentran afrontando un proceso de reestructuración que les está generando costes adicionales. “A la banca aún le quedan costes por reestructurar. Hasta que se complete el proceso puede haber un año o dos de beneficios mediocres”, apunta Josep Prats, gestor del fondo European Quality, de Abante Asesores. Es por ello, que estas caídas de beneficios traerán consigo bajos niveles de rentabilidad. “No creo que volvamos a ver los niveles de rentabilidad que veíamos hace unos años en el sector bancario, con unos ROE del 20%”, explica Ángel Fresnillo, director de renta variable de Mutuactivos. No obstante, el experto aclara que estas rentabilidades “tampoco llegarán a caer por lo suelos”.

  • Competencia

Otro de los retos que ha de afrontar el sector de la banca es la competencia de nuevos actores en el mercado, como es el caso de las Fintech. Las empresas tecnológicas que ofrecen servicios financieros al margen de las firmas tradicionales están provocando más de un quebradero de cabeza para el sector financiero. “Con los tipos a cero, la regulación y la competencia de las Fintech los bancos lo van a tener muy difícil”, afirma Otto Kdolsky, gestor de fondos en Magallanes Value.

No obstante, Sebastián Redondo, director de inversiones de Bankia AM, considera que las Fintech pueden ser una oportunidad. “Hay que tener en cuenta que los bancos pueden crear este tipo de tecnologías o también absorberlas. Un ejemplo es el de los robo-advisor; todos los bancos tenemos algo parecido”, explica. Eso sí, cuando se le pregunta si grandes gigantes tecnológicos podrían llegar a hacer banca, Redondo se muestra contundente: “¿Google haciendo banca?No lo termino de ver. Cuando ese tipo de empresas se convierten en conglomerados empiezan a invertir en cosas de las que no saben y acaban cometiendo errores”, argumenta.

  • Proceso de reestructuración

Aunque la banca continúa sobreviviendo a la competencia de las Fintech y afrontando las bajas rentabilidades que están trayendo consigo las políticas monetarias del BCE de tipos a cero, el futuro del sector pasa todavía por acabar de cerrar el proceso de concentración que tiene pendiente. “Podría haber una segunda parte que nos dejará cuatro grandes entidades en España, junto con las rurales, agrupadas en Cajamar”, explica el director de inversiones de atl Capital, quien señala que el papel que deben jugar ahora las entidades pasa por “reducir servicios centrales, reducir personal y lograr ahorros”. En la misma línea, Josep Prats apunta que todavía queda por saber el destino final de “algunas entidades” menores.

Así, aunque señala que el grueso está hecho, el gestor de European Quality asegura que no se puede descartar “alguna fusión entre los medianos, como Banco Sabadell con Bankia”. Por ello, el experto se muestra optimista con el sector. “Esta situación te crea un marco competitivo que puede ser más favorable a la fijación de márgenes generosa. Esta especie de oligopolio puede beneficiar a la cuenta de resultados de los bancos”, afirma.

  • ¿Hay futuro?

Pese a tener varios frentes en contra, el sector bancario parece seguir sobreviviendo al temporal. No obstante, algunos expertos como José Luis Martínez Campuzano, estratega jefe de Citi España, creen que las entidades financieras han de afrontar todavía dos grandes retos: crecimiento y regulación. “En crecimiento global estamos estancados; es obvio que la banca es una de las grandes perjudicadas”, afirma.

Del mismo modo, Lola Solana, gestora del fondo Santander Small Caps, apunta que “hoy por hoy, no encontramos oportunidades en el sector bancario que se ajusten al binomio crecimiento-valoración”. Y es que la experta asegura que el sector “está atrapado en una burbuja de crédito a tipos bajísimos” y que se encuentra “en un entorno muy desfavorable”.

Sin embargo, el pesimismo no impera entre todos los gestores. De hecho, el director de inversiones de Bankia AM asegura que, teniendo en cuenta la rentabilidad por dividendo que ofrecen y su capacidad para seguir obteniendo rendimientos positivos, los bancos son un aval. “Hay algo que me gusta especialmente de los bancos, y es que no le gustan a casi nadie”, explica.

“Está claro que los tipos cero pesan sobre la banca, pero no tanto como se piensa”, asegura Josep Prats, quien explica que el 40% de la cartera de su fondo está compuesta por bancos. “Las entidades están demostrando que son capaces de ser rentables con los tipos a cero. La banca se está defendiendo bien, sabe cómo ganarse la vida”, sentencia Prats.