Un estudio de la Escuela de Negocios de Harvard, difundido por el World Economic Forum (WEF), reveló que los inversores que tienen hijas mujeres, obtienen una tasa de rentabilidad hasta un 10% mayor que el promedio general.

A simple vista la relación parece difusa, pero el argumento es el siguiente: los inversores que tienen hijas son más propensos a incorporar mujeres en los equipos de trabajo, lo que aumenta la diversidad en las compañías y eso tiene un impacto directo en el Ratio Interno de Retorno (IRR) en los negocios. De acuerdo a lo que plantea el estudio, si hay más mujeres en la familia puede haber más rentabilidad en las empresas.

De una muestra de 1270 fondos de inversión, los investigadores identificaron que los socios que tienen hijas fueron un 24% más propensos a contratar una mujer. El efecto relativo de tener un mayor promedio de hijas, también aumenta el éxito de los acuerdos alrededor de 2,88%, un 10% por encima del promedio. Esto a su vez se traslada en un incremento del 3,2% en el Radio Interno de Retorno, un 20% más del promedio de retorno del 14,1% de los fondos.

Paul A. Gompers y Sophie Q. Wang, los autores de la investigación, aseguran que el fuerte de su trabajo son “dos contribuciones importantes a la literatura sobre la diversidad” debido a su “novedoso diseño experimental”: “En primer lugar, mostramos que tener hijas pueden reducir los sesgos de contratación contra las mujeres. Segundo, mostramos que los impactos exógenos a la diversidad de género conducen a aumentos económicos y estadísticamente significativos en el desempeño”, aseguraron confiados.