El accidente cerebrovascular, también conocido como derrame cerebral, es una condición en la que nuestro cerebro deja de recibir la irrigación sanguínea de forma adecuada, lo que puede ocasionar la muerte de las células y graves secuelas, en ocasiones irreversibles. Existen diversos factores de riesgo que pueden aumentar de forma importante las posibilidades de padecer un ACV, por eso resulta importante determinarlos y reducirlos al mínimo. A continuación, te explicamos cómo prevenir un accidente cerebrovascular:

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Cuando el cerebro deja de recibir irrigación sanguínea de forma adecuada, puede deberse a dos tipos de accidente cerebrovascular:

  • Derrame cerebral isquémico: ocurre cuando la falta de circulación sanguínea se debe a un coágulo o a una arteria tapada. Las embolias y trombosis están agrupadas dentro de este tipo de ACV.
  • Derrame cerebral hemorrágico: el ACV ocurre debido a una hemorragia producida por la rotura de un vaso sanguíneo en la zona cerebral, como ocurre por ejemplo con los aneurismas.

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Existen varios factores que pueden aumentar la posibilidad de sufrir de un ACV, algunos de ellos están vinculados a los hábitos diarios y pueden ser modificados en favor de la salud del paciente. Quienes sufren de tensión arterial alta cuentan con un riesgo mayor de padecer un accidente cerebrovascular, por eso tomar las medidas necesarias para bajar la presión arterial será fundamental.

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Aquellos pacientes con enfermedades cardíacas cuentan con un mayor riesgo a padecer un ACV, especialmente del tipo isquémico. Mantener un adecuado control médico y seguir todas las recomendaciones de un especialista es la mejor forma de garantizar la salud cardíaca y reducir al mínimo las repercusiones de esta condición.

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Los pacientes que sufren de colesterol y triglicéridos altos, así como de obesidad y diabetes son también más propensos a padecer de un derrame cerebral, por ello para prevenir un accidente cerebrovascular será importante tomar todas las medidas necesarias:

  • Realiza todos los cambios necesarios en tu rutina para reducir el colesterol y los triglicéridos. Llevar una dieta baja en grasas, hacer ejercicio y someterte a revisiones médicas periódicas es fundamental para conseguirlo.
  • Si sufres de diabetes sigue las indicaciones de tu médico y haz los cambios necesarios en tu alimentación y rutina diaria.
  • Los pacientes con obesidad, por su salud, deben someterse a un plan de adelgazamiento que les permita mejorar el pronóstico y reducir el riesgo a padecer de diversas enfermedades.

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Hacer ejercicio y mantener una vida activa es fundamental para prevenir no solo los ACV, sino diversos tipos de padecimientos como las enfermedades cardíacas, tensión alta, colesterol y triglicéridos altos o diabetes. Por eso se recomienda llevar una vida activa y evitar el sedentarismo.

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Hábitos nocivos como el alcoholismo y el tabaquismo también aumentan el riesgo de padecer un ACV, así como otras enfermedades. Consumir alcohol con moderación y dejar el tabaco mejorará de forma notable tu salud general, ayudando a prevenir un ataque cerebrovascular y diversos padecimientos como enfermedades cardíacas, presión alta o problemas hepáticos.

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Existen otros factores de riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular que no pueden ser controlados, pero que, al seguir las recomendaciones anteriores, podrían ser menos influyentes. Estos factores de riesgo son:

  • Contar con familiares directos que hayan sufrido ACV, pues algunos especialistas indican que ciertas propensiones hereditarias pueden influir.
  • Pertenecer al sexo masculino, ya que se trata de una condición más presente en hombres que en mujeres.
  • Ser mayor de 55 años, aunque un ACV puede presentarse a cualquier edad, el riesgo se incrementa después de esta.