Ganar dinero en la Bolsa de Valores depende de factores como la economía, la capacidad y la suerte, sí, pero también de un ítem clave: preparar la mente para tomar buenas decisiones en este tipo de inversión. No cualquier persona puede salir airosa en los negocios bursátiles. “Quien apuesta a la Bolsa tiene que ser paciente, moderado y tolerante al riesgo. A diferencia de un plazo fijo que tiene una rentabilidad asegurada, las acciones, aunque rinden más en el largo plazo, pueden experimentar fuertes caídas en períodos de tiempo cortos y si el inversor se apura a salir pude sufrir una gran pérdida de capital. Es preciso fijarse objetivos de largo plazo para evaluar las ganancias, porque  quien está impaciente, todo el día siguiendo las cotizaciones, la va a pasar muy mal cada vez que baja el precio de su inversión, cosa que ocurre habitualmente”, explica Martín Tetaz, economista graduado en la Universidad de La Plata y autor de Casual Mente y Psychonomics.

Los 5 enemigos de una buena gestión

  • La soberbia: es importante no tratar de ser más “despiertas” que el mercado. “Hay gente con mucha información y cualquier noticia que salga hoy en los diarios ya está dentro del precio de las acciones hace tiempo”, detalla el especialista.
  • La incoherencia: elegir inversiones que correlacionen negativamente, como podría ser comprar una petrolera y al mismo tiempo alguna empresa de una industria para la cual la suba del precio del petróleo sea una mala noticia (porque lo usa como insumo productivo).
  • La ansiedad: es mejor no mover demasiado la cartera, porque se gasta mucho en comisiones y no se baja el riesgo. Conviene fijarse pautas de revisión semestrales o anuales.
  • La ambición exagerada: no tentarse por las inversiones de alto retorno, porque siempre más retorno implica más riesgo.
  • La audacia extrema: aumenta el riesgo invertir en valores inestables. “Es bueno incluir bonos del tesoro de Estados Unidos, que siempre pagan y garantizan estabilidad”, aconseja el columnista de radio y televisión.

 

Contemplar el factor suerte

Reconocer que necesitamos una cuota de buena fortuna  y que no todo depende de nosotros, quita presión. “Sobre todo, si uno concentra sus inversiones en un sector (petroleras por ejemplo) o peor aún, en un activo (Petrobras). Cuanto menos diversificada está una cartera, más parecido su resultado al de jugarse todas las fichas al colorado, en el casino de Mar del Plata”, remata el experto.

 

Mujeres de negocios

Hoy, el género femenino lleva una bolsa de mercado muy distinta a la de antes. Las mujeres son mucho más conservadoras, rotan menos las carteras y toman menos riesgos. ¿Un gran dato? En la crisis del 2009, los fondos comunes de inversión manejados por mujeres fueron los que menos perdieron.