Cupones, oportunidades del día, promociones, tarjetas especiales y tantos otros recursos rondan en nuestras billeteras, en nuestras casillas de internet y a cada paso… pero el tema es: ¿cuánto nos beneficia sumarnos a estas modalidades de compra?
Para visualizarlo bien, lo dividiré en dos categorías de consumidores de promociones:

 

  1. Consumidor beneficioso:existe una manera de aprovechar los descuentos de turno de manera razonable, siempre y cuando el objetivo de cada compra siga siendo la adquisición de un producto o servicio que está dentro de nuestra planificación de consumos y necesidades, y no algo que aparece por el efecto manipulador de la oferta publicitaria. Está en nosotros hacer que las promociones de turno no se conviertan en herramientas en contra de nuestra situación financiera. Y, claramente, suenan campanas de alerta cuando las promociones generan ocasiones de compra que no estaban planificadas. ¡Y debemos escuchar esas alertas!

El secreto está en que las promociones se ajusten a nuestras necesidades y que no aumenten nuestras necesidades.

 

¿Qué pasa cuando, de no haber sido por la oferta, aquel elemento nunca hubiera entrado dentro de nuestra planificación?. Es ahí donde caemos en el peligro de una segunda categoría de consumidores de ofertas:

 

  1. Consumidor a la pérdida: hay personas que han desarrollado estos últimos años una mentalidad “oferta maníaca”. Allí donde hay una oferta, ellos ven una oportunidad. Sin embargo, no se dan cuenta de que en el manejo de nuestra economía intervienen muchas otras variables. El tiempo, por ejemplo, es un valioso insumo que no podemos perder corriendo detrás de promoción en promoción. El sentido de pertinencia, es otra de las cuestiones a tener en cuenta, porque quizás lo que hoy esté en promoción sea algo que ya realmente no necesite o pueda esperar para más adelante. Compras compulsivas, acumulación de deudas en las tarjetas… el costo para nuestras finanzas personales puede llegar a ser algo elevado. Debemos tener especial cuidado con la no-planificación de los gastos.

Esto es solo un repaso de actitudes que debemos aprender. A cada paso está latente una oportunidad que a la vez puede convertirse en una traición financiera si no tenemos orden ni planificacion de nuestro presupuesto personal o familiar.

Una vez identificado a que perfil de consumidor perteneces tené en cuenta las siguientes recomendaciones para hacer mejor uso de las promociones y tarjetas de los bancos:

  • Conocer en detalle que beneficios y que promos tienen las tarjetas que tenemos actualmente y verificar que los mismos se adapten a nuestro perfil de consumo. Por ejemplo, un cliente manifestó que eligió determinado banco porque le daba descuento en una marca de accesorios y cuando quiso hacer efectivo el beneficio el establecimiento ya no tenia vigente esa alianza.
  • Si pagas con tarjeta de débito ahorrás hasta un 5% en la devolución del IVAtn todoslos consumos que realices por este medio y en los tiempos que corren administrar cada centavo genera mucha diferencia.
  • Los descuentos de las tarjetas en casi el 90% de los casos son reintegros, puesto que al momento del cobro pagas el total y cuando llega el resumen de cuenta visualizas la devolución. Hay que tener cuidado de no usar el beneficio sobre el límite de la fecha de cierre de la tarjeta porque puede pasar que el pago total se registre en el mes en curso y el reintegro en el resumen recien lo veremos en el mes siguiente.
  • En muchos casos los bancos tienen sistemas de fidelizacion y premian a los clientes ahorrándoles el costo de mantenimiento cuando superan determinadas operaciones. Revisá en tu banco como podes acceder para no pagar mantenimiento de cuenta. Hace poco automatice los servicios de casa y generé un ahorro de mantenimiento de cuenta por $ 2.400.- anuales.
  • Verificar cuales son los costos de cada tarjeta. Además del mantenimiento que generalmente se modifica en el año, revisá cuál es el costo actual de cada uno de tus plásticos. Recordá que pagas por un seguro de vida sobre saldo deudor que oscila entre los 0,32% o los 0,40% dependiendo de la entidad emisora.

Por eso, a la hora de sumar cupones a tu billetera, evaluá siempre razones, motivos y conveniencias. Que seas vos la que sale ganando y no el “sistema” que te domina.

¡Te deseo buenas finanzas!

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Por: Fernanda Bolagay

Asesora Financiera
Finanzas Integrales
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