Comer frutos secos como parte de una dieta saludable es bueno para el corazón, ya que contienen ácidos grasos insaturados y otros nutrientes. Además, son un excelente refrigerio, fáciles de empaquetar para cuando tienes que salir. Una desventaja es que tienen un alto contenido calórico, así que es importante limitar las porciones.

Un motivo por el que los frutos secos pueden mejorar la salud del corazón es que disminuyen los niveles de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL o colesterol “malo”). La lipoproteína de baja densidad cumple un papel fundamental en la formación de placas que se acumulan en los vasos sanguíneos. Su consumo se ha asociado a niveles reducidos de inflamación de las enfermedades del corazón, también reduce el riesgo de que se formen coágulos sanguíneos que puedan provocar un ataque.

Además de tener muchas proteínas, la mayoría de los frutos secos contienen al menos algunas de estas sustancias que son saludables para el corazón:

  • Grasas insaturadas. No se sabe con claridad por qué, pero se cree que las grasas buenas de los frutos secos —tanto las monoinsaturadas como las poliinsaturadas— bajan los niveles altos de colesterol.
  • Ácidos grasos omega 3. Los ácidos grasos omega 3 se encuentran en diversos tipos de pescados, así como en los frutos secos. Son una forma saludable de ácidos grasos que ayudan al corazón, entre otras cosas, a prevenir ritmos cardíacos anormales que pueden provocar ataques cardíacos.
  • Fibra. Todos los frutos secos contienen fibra, la cual ayuda a bajar el colesterol. La fibra te satisface, por eso comes menos. Además, se cree que tiene un papel importante en la prevención de la diabetes tipo 2.
  • Vitamina E. La vitamina E podría ayudar a detener la formación de placas en las arterias. La formación de placas en las arterias puede provocar dolor en el pecho, enfermedad de las arterias coronarias o un ataque cardíaco.
  • Esteroles vegetales. Algunos frutos secos contienen esteroles vegetales, sustancias que pueden ayudar a reducir el colesterol. Los esteroles vegetales, generalmente, se agregan a productos como la margarina y el jugo de naranja para que tengan más beneficios para la salud, pero se encuentran naturalmente en los frutos secos.
  • L-arginina. Los frutos secos también son una fuente de l-arginina, una sustancia que mejorara la salud de las paredes arteriales haciéndolas más flexibles y menos propensas a la formación de coágulos sanguíneos que pueden bloquear el flujo sanguíneo.

Hasta el 80 por ciento de un fruto seco es grasa. A pesar de que la mayor parte de esta grasa es saludable, siguen siendo muchas calorías, por ello debes comer con moderación. Lo ideal es que utilices los frutos secos como un sustituto de las grasas saturadas, como las que se encuentran en las carnes, los huevos y los productos lácteos.

American Heart Association (Asociación Americana del Corazón) recomienda comer alrededor de cuatro porciones de frutos secos sin sal por semana. Selecciona los frutos secos crudos o tostados en lugar de los cocidos en aceite.