Por Marcela Temes I dirección@w.revistali.com

Por Marcela Temes I dirección@w.revistali.com

Es común que nos quejemos de como funcionan las páginas de Internet, y las Apps de citas. A nadie les viene bien. Todos permanecen un tiempo y luego migran.En definitiva, siempre están los mismos. Que buscamos?.
Los hombres se quejan de encontrar mujeres #locas, al parecer todas se quieren casar, o buscan un hombre que las lleve a pasear cada noche, o desaparecen drásticamente.

Ellas se quejan de que  solo buscan llevarlas a la #cama para después olvidarse casi por completo hasta de su número de teléfono… Ambos se buscan de manera diferente para un encuentro, sin aceptarlo (se).

 
No entendemos que es común que así sea, porque ese es el funcionamiento del género, y al revés de lo que pensamos tal vez sean LOS HOMBRES MAS ROMÁNTICOS QUE NOSOTRAS. Ellos no creen en encontrar una mujer en una cita por Internet. Ellos buscan una mujer para tener sexo y esperan que el amor los sorprenda, nosotras buscamos un príncipe azul por Internet, que después, nos sorprenda en la cama.

 
Los hombres son capaces de todo, antes de tener sexo…preparan velas, cocinan, abren un rico vino, cambian las sabanas, te van a buscar “donde sea”, compran flores o gastan lo que después raramente gastarían…todo por amor….pero no por el amor como lo entendemos las mujeres, sino por el amor propio… es el juego previo de atrapar a una presa para sentirse machos, lo que en la biología o la psicología comparada se denomina, cortejo sexual, que no es ni más ni menos que el comportamiento animal del macho en busca del apareamiento con la hembra y, a su vez, la hembra lo recibe y acepta porque es parte de ese comportamiento. Así es la HEMBRA lo recibe, sin esperar casarse después…..

 
Luego del juego todo cae. Las mujeres pierden su ilusión y ellos su potencia sexual. Entonces el juego termina y genera, la mayoría de las veces, el descontento…o la angustia que provoca la frustración.
Ellos sienten que ellas quieren MAS, y más no pueden. Y ellas quieren ese AMOR que para ellos termino con el orgasmo.

 
Como su pene baja después del orgasmo, bajan sus fantasías, sus expectativas y con él, todo ese amor incondicional que hasta el momento parecía ser el que estábamos buscando …en las mujeres, en cambio, sucede exactamente lo contrario, luego del bendito y esperado orgasmo, del cual ellos están más preocupados en que alcancemos que nosotras mismas, llega una sensación de enamoramiento incontrolada, aun cuando él no sea toooodo lo que habíamos soñado, lo vemos divino, como si casi encajara perfecto con el hombre que estábamos “esperando” desde siempre.

 
Ninguno encontró, lo que estábamos buscando,tal vez, sencillamente porque el amor no se busca. El amor llega un día inesperadamente. Se presenta potente y audaz y nos deja aniquilados. NO era lo que habíamos soñado, solo ES sin permiso a la razón o al corazón. – No podemos negar que es cierto que se han formado algunas parejas estables a través de las redes, que probablemente sirvan para mantener en la ilusión a tantas otras almas solitarias, pero son las menos – . 

 

El amor llega un día inesperadamente. Se presenta potente y audaz y nos deja aniquilados. NO era lo que habíamos soñado, solo ES sin permiso a la razón o al corazón

 
Un día una amiga me confesó ”yo no busco un novio, solo quiero sexo, pero siempre con el mismo” ¿ cuál es el problema? . El problema es que para ellos tener sexo siempre con la misma mujer, ya es ser una pareja…eso es el amor, estar atrapado en el cuerpo de alguien y compartir su intimidad diaria. Nosotras, en cambio, vivimos intentando reproducir el momento del cortejo pero siempre con el mismo….

 

 
Nosotras odiamos volver a contar la misma historia millones de veces; quienes somos, como vivimos, como elegimos nuestra profesión, cuantos hijos tuvimos o decidimos no tener, como nos separamos y que esperamos de esa cita…queremos todo nuevo #borronycuentanueva. A ellos, sin embargo, les encanta…adoran contar millones de veces lo mismo. Su paso por el secundario, como compraron su primer auto, como lograron conseguir el puesto en esa empresa o como perdieron a la mujer de su vida…y a los que son mayorcitos… imperdibles las anécdotas del servicio militar, los primeros años de facultad y nada mejor que la música de los 80…adoran contar que son MACHOS y que una los escuche atentas.

 
Los dos buscamos lo mismo, pero en diferentes tiempos y de diferente forma. Por eso las páginas de internet o las App no son más que una manera fácil de intentar hallar algo que ambos tenemos en común; El cortejo o la necesidad del encuentro…lo que pasa después forma parte del rol que ocupamos en la vida y de cómo queremos vivirlo, puede ocurrir un milagro o simplemente, en el mejor de los casos, habremos tenido una noche de buen sexo.

 
Mi amiga, María me contó que después de mantener una relación sexual con su cita, él le confeso que no quería tener ningún tipo de compromiso, ya que en ese momento de su vida solo quería navegar, viajar y compartir con sus hijos el tiempo libre. Ella quedo boquiabierta.

 
– No lo sabias? Le pregunte

 
– No claro que no, contesto rápido, él había demostrado exactamente lo contrario, parecía un hombre con ganas de enamorarse. Era mayor, ya tenía su vida resuelta, sentí que buscaba una buena compañera y que podía entrar en esa historia. Hasta ese día solo fueron palabras amorosas, mensajes de texto, audios, charlas….Esa noche me espero con la música que le dije , la comida que me gustaba, el vino que le pedí. Había velas en toda la casa…realmente no parecía un encuentro casual. Yo creí que él esperaba por mi.

 
-Y entonces que hiciste?

 
– Fui por más, contesto airosa. Volvimos a tener sexo y pasé la noche en su casa, en su cama…me desperté desayunamos y me fui…. Después casi no volvimos a hablar. Todas esas palabras lindas, los mensajes de audio, las caricias al alma desaparecieron y me sentí mal…muy mal,. Tan mal que 24 horas después lo bloquee de mi teléfono. De todo eso, ya no quedaba nada. Una semana perdida…o ganada no lo sé.

 
-¿Pero porque te sentiste mal, si lo que querías era más sexo? Vos dijiste fui por más…

 
Es cierto, pero en el fondo esperaba despertar y encontrar el amor.

 
Pero acaso, ¿Qué es ir por más? ¿Nos creemos tan súperpoderosas, capaz de cambiarle la cabeza o los sentimientos a alguien en una noche? ¿O es que no podemos tolerar nuestro propio deseo sexual y decir que nosotras también vamos solo para tener una noche de buen sexo? o será que simplemente después de una noche de sexo, no toleramos hundirnos en la soledad de la despedida. Ese Chau! Estamos en contacto, que nos destroza el corazón como si estuviéramos alejándonos del amor de nuestra vida…

 
¿Olvidamos que lo conocimos hace apenas una semana? ¿Cuánta pena y dolor puede causarnos? Comiste, tuviste sexo, dormiste…Que esperamos? Las mujeres tenemos la costumbre de dramatizar la vida de una manera inexplicable. Cada instante es un unitario con principio y fin, que además, debemos compartir con nuestras amigas para que permanezca en el inconsciente colectivo femenino y entre todas podamos vivenciar el “drama” y redimir la culpa.

 

Las mujeres tenemos la costumbre de dramatizar la vida de una manera inexplicable. Cada instante es un unitario con principio y fin, que además, debemos compartir con nuestras amigas para que permanezca en el inconsciente colectivo femenino y entre todas, podamos vivenciar el “drama” y redimir la culpa. 

 

 
Aún cuando muchas corrientes feministas intentan igualarnos, creo en las diferencias de género, mucho mas a la hora de pensar el amor;   el romanticismo en el hombre SIEMPRE tiene que ver con el cortejo en cambio en las mujeres, esta unido a la expectativa del encuentro y su resultado.

 
Pero porque pensar que las mujeres siempre salimos perdiendo? Será que nosotras vivimos sumergidas a un sentimiento de pérdida constante. Desde el primer amor , a la perdida fálica de la que hablan los psicoanalistas,  a la pérdida del hijo en cada menstruación o más tarde a la perdida de la menstruación con la menopausia.( no nos olvidemos que si bien existe la andropausia, para el hombre no hay perdida visible) La pérdida es un sentimiento que está instalado en el inconsciente femenino. Sin embargo, ellos también sienten la pérdida y son mucho más temerosos a confrontar con el dolor que nosotras , probablemente por esa razón utilizan la huida ante cualquier señal de peligro.

 
En fin, una cita a ciegas, puede ser un bálsamo por un rato, al estado de angustia que nos provoca estar #solos en el mundo. Puede ser un golpe a la frustración cuando nos topamos con la exigencia de encontramos con alguien para que nos dé el visto bueno o no,  o puede ser simplemente el encuentro de dos personas que se confiesan solas y desde ese lugar de encuentro, comienzan un camino de amor o de amistad.

 

Un cita a ciegas puede ser divertido, parte de un juego, pero también, para ambos, es una entrega, a la que exponemos nuestro cuerpo y alma. Lo bueno es saber cuándo quedarse y cuando irse para no salir dañado.

 

Marcela Temes