Por Marcela Temes I dirección@w.revistali.com

Por Marcela Temes I dirección@w.revistali.com

El otro día hablaba con un amigo, esos que llevan años en nuestras vidas y que a pesar de la distancia siguen diciendo siempre esa palabra mágica que a uno le hace pensar, y  le contaba, que no es fácil desprenderse de lo viejo. Nos aferramos al pasado como si éste, pudiera salvarnos de la incertidumbre del devenir.

Cada vez que abro mi placad y veo decenas de prendas que llevan años colgadas en perchas y que, ya sea por su brillo, o porque tienen una etiqueta de diseñador conocido, o simplemente porque …”me da pena” no me puedo desprender , al menos no así de fácil…me doy cuenta que a pesar de todo el trabajo que hago día trás día para crecer aún me falta dar el gran salto…”desprenderme”.
Pero, ¿por qué? Si sabemos que la felicidad exige dejar lo viejo, mirar hacia adelante y avanzar. Por qué muchas veces cuesta tanto dejar atrás lo que no es… Porque si hay algo que es cierto, es que, lo que no fue en su momento, ya no lo será.  

 

lo que no fue en su momento, ya no lo será

 

Si anhelamos llegar a tener una vida más saludable que la que hemos tenido hasta ahora, más próspera en todos los sentidos que cada uno le quiera dar a esta palabra –felicidad-, una vida más llena y más rica de bienes, de amores, de momentos plenos y de emociones que nos hagan sentir bien, entonces es necesario crear un nuevo espacio en nuestro corazón y en nuestra mente.

 

Generalmente, nos cuesta sacar lo que ya no sirve, lo que hace mal, lo que duele. Romper viejas ataduras para sanar la vida sin sentirnos culpables.

Cuando nos preguntamos si deseamos la felicidad, la mayoría contesta: Sí, por supuesto. Pero, ¿acaso estamos dispuestos a cambiar nuestras actitudes y creencias hacia nosotros mismos para animaros a ser feliz?

Cuando nos preguntamos si deseamos la felicidad, la mayoría contesta: Sí, por supuesto. Pero, ¿acaso estamos dispuestos a cambiar nuestras actitudes y creencias hacia nosotros mismos para animaros a ser feliz?

 Seguimos repitiendo las mismas conductas. Hacemos todo de la misma manera, y creemos que estamos volviendo a empezar, cuando en realidad solo estamos retomando lo que habíamos dejado pendiente. Tal vez con otro vestido, pero bailamos en la misma fiesta.

Entonces en medio de la conversación le pregunte inocentemente,  a mi amigo Miguel, como se hace entonces, y él con toda su espontaneidad y simpleza me contesto; “Tenes que cambiar el chip”.

Cambiar el chip significa, por sobre todo, tomar conciencia de que si uno no toma la decisión de ser feliz nadie más lo hará por nosotros y que tal vez, el camino que hicimos hasta ahora, valió la pena solo HASTA ACÁ y hasta acá es también AHORA,  porque ahora es el momento de elegir otro camino. Un camino que tenga que ver con quienes somos hoy, aún, cuando esta decisión exija inexorablemente sostener el BLANCO.
Un blanco que no es ni más ni menos que el vació. Asusta la palabra no ?, sin embargo, hablo de un vacío interior de todas las creencias impuras o negativas que hasta ahora cohabitaron en nuestra vida, considerándolas como imprescindibles y necesarias y que en verdad, ya no sirven para nada, como esa ropa en desuso que sigue colgada en nuestro placard.
El vació nos asusta, pero es reparador, sostiene la incertidumbre y eso, es bueno durante un tiempo, ya que la felicidad,  necesita de todo nuestro espacio interior, para poder manifestarse libremente.

 

El blanco es la hoja que intentamos escribir o pintar o dibujar, es la tela sin forma antes de ser vestido, es la idea pura antes de ser proyecto. Es, fundamentalmente, la posibilidad del nacimiento, de lo nuevo.
Porque si estamos dispuestos a recibir debemos deshacernos de todo lo viejo e inservible.

 

La vida es un continuo flujo de cosas, situaciones, relaciones… todo va y viene, como una constante oportunidad de cambiar o mejorar las situaciones. Liberarnos, dejar la vida en blanco para volver a fluir, es el único camino posible hacia un nuevo estado de felicidad, que merecemos sentir.

y atentas !  si cambiamos de vestido estemos seguras de estar bailando en otra fiesta !