“El regreso de Argentina a los mercados de capitales internacionales después de 15 años marcó uno de los aciertos más significativos del gobierno del presidente Mauricio Macri, sin embargo todavía es necesaria una reducción sostenida de los desequilibrios macroeconómicos del país para sustentar mejoras adicionales en las perspectivas crediticias del gobierno, las empresas y los bancos”, especifica el informe de Moody’s.

“Prevemos que los resultados positivos del nuevo enfoque de políticas del gobierno no se evidenciarán hasta comienzos del próximo año”, dijo el analista de deuda soberana de Moody’s, Gabriel Torres.

“La actual recesión en Argentina retrasará la introducción de mejoras adicionales en los fundamentos crediticios de algunos sectores”, expresa el informe.

Moody’s estima que el PBI argentino se contraerá 1,5% este año, lo cual derivará en un aumento del desempleo, con un índice de inflación superior al 30%; mientras que en el corto plazo, estos obstáculos económicos generarán desafíos para los consumidores, así como también para las empresas y el sector público.

“Sin embargo, el retorno del gobierno a los mercados de capitales globales abre el camino para que los deudores corporativos con mayor flexibilidad, coloquen deuda en los mercados de capitales internacionales. Moody’s espera que algunas de las empresas más grandes de Argentina emitan bonos en el corto plazo”, analiza el informe.

El texto, titulado en el idioma de origen “Cross Sector-Argentina: Long-Term Challenges Remain Following Initial Policy Achievements”, señala que “para los bancos argentinos, la recuperación del acceso a los mercados de capitales tendrá un impacto directo limitado”.

“Los bancos en Argentina tendrán poca necesidad de obtener financiación mediante la emisión de deuda internacional durante el próximo año y tienen oportunidades limitadas para cubrir sus obligaciones en moneda extranjera de largo plazo”, agrega el análisis de la calificadora internacional de riesgos financieros.

El documento añade a esa limitación que “la normativa local no permite conceder préstamos en moneda extranjera a asalariados cuyos ingresos están denominados en moneda local”.

Moody’s espera que “los recientes cambios de políticas económicas y normativos impulsados por el gobierno remodelen el entorno del mercado de financiamiento estructurado de Argentina, incrementando la diversidad de los tipos de activos securitizados”.

“Por ejemplo, la desregulación de los límites a las tasas de interés para los préstamos de consumo promoverá una mayor emisión de transacciones de valores respaldados por activos (ABS, por sus siglas en inglés), tales como préstamos personales, tarjetas de crédito, préstamos prendarios para la compra de automóviles y cuentas por cobrar”, especifica el análisis.

En este contexto, el vicepresidente de Moody’s Martín Fernández Romero evaluó que “esta tendencia estará acentuada por una mayor liquidez en el mercado de capitales doméstico, ya que el nuevo acceso a los mercados internacionales para el soberano y algunos grandes emisores corporativos dará lugar a emisiones más pequeñas”.

“La financiación internacional también permitirá que las provincias argentinas puedan garantizar una financiación a largo plazo necesaria para financiar nuevos proyectos de infraestructura tras años de desinversión, así como también refinanciar bonos internacionales existentes, posiblemente bajo términos más favorables”, concluyó Moody’s.