Por Javier Robledo Vico

Si la OMS declaró recientemente la depresión como la principal causa de discapacidad en la sociedad de nuestros días, los trastornos de ansiedad no andan lejos. La buena noticia es que existen tratamientos, tanto farmacológicos como psicológicos, que son capaces de obtener muy buenos resultados en aquellos que sufren estas patologías. Sin embargo, y como la alimentación es tanto o incluso más importante que los medicamentos, te decimos qué deberías comer para tratar de evitar estas patologías.

Espárragos

La depresión se ha relacionado con bajos niveles de ácido fólico, y un vegetal que aumenta este nutriente que mejora el estado de ánimo es el espárrago. Una sola taza proporciona dos tercios de nuestras necesidades diarias, y es fácil incluir espárragos en casi cualquier comida. Podemos comerlas en cualquier plato combinado con pescado, carne, y todo tipo de hidratos de carbono como pasta o arroz.

Aguacate

Necesitamos vitaminas del grupo B para tener los nervios y las células cerebrales saludables, y los sentimientos de ansiedad pueden deberse a una deficiencia de vitamina B. Los aguacates son ricos en vitaminas B que alivian el estrés. Además, también tienen un alto contenido de grasas mono insaturadas y potasio, que ayudan a disminuir la presión arterial. También nos aporta una gran dosis de ácido fólico, concretamente un 20% de la dosis diaria recomendada por cada 100 gramos.

Arándanos

Los arándanos pueden parecer pequeños, pero solo unos pocos contienen una gran cantidad de antioxidantes y vitamina C, lo que los convierte en poderosos alimentos anti-estrés. Cuando estamos estresados, nuestros cuerpos necesitan vitamina C y antioxidantes para ayudar a reparar y proteger las células. Si bien los arándanos son sabrosos por sí solos, no hay mejor manera de mejorar nuestra alimentación que en una porción de yogur o cereales con un alto contenido de fibra.

Almendras

Disfruta aliviando tu estrés comiendo almendras, que son ricas en vitaminas B2 y E. Ambos nutrientes ayudan a fortalecer el sistema inmune en momentos de estrés. Solo 25 gramos de almendras cada día es suficiente para notar sus beneficios. Ricos en grasas, en proteínas, en oligoelementos, en vitaminas y con un alto valor energético, consumir este alimento de forma regular y moderada nos ayudará a completar una alimentación equilibrada.

Naranjas

Hay una razón por la que se dice que el zumo de naranja es parte del desayuno de los campeones: la vitamina C es otra vitamina conocida por disminuir la presión sanguínea y la hormona del estrés, el cortisol. Para una rápida absorción de vitamina C, simplemente comete una naranja entera o bébete un vaso de zumo de naranja recién exprimido sin azúcares añadidos.

Salmón

Además de grasas saludables, posee ácidos grasos omega 3, esenciales para una buena salud cardiovascular e ideales para la pérdida de peso. Una dieta rica en ácidos grasos omega 3 ayuda a evitar que el cortisol y la adrenalina se propaguen cuando tienes estrés. Una cosa a considerar al comprar salmón es si se trata de salmón del Atlántico o salmón del Pacífico. El salmón del Atlántico generalmente se cultiva en la granja, mientras que el del Pacífico generalmente se captura de la naturaleza, por lo que obtiene sus alimentos de forma natural y tiende a tener más omega 3 y menos mercurio.

Espinacas

Haz como Popeye y llena tus platos de espinacas. La espinaca está repleta de magnesio, un mineral que ayuda a regular los niveles de cortisol y promueve la sensación de bienestar. Una simple taza de espinacas contiene el 40 por ciento del magnesio que necesitamos cada día. Además, tienen una gran cantidad de agua, son ricas en fibra y contienen una gran cantidad de antioxidantes y omega 3.