Por Lucía Burbano

En cuanto a diseño, este 2018 es tendencia potenciar la experiencia del usuario, reforzando lo multisensorial. A continuación, te dejamos con cinco ejemplos gráficos:


CORPORATIVOS: SE CONSOLIDA EL MODELO HÍBRIDO

Los espacios corporativos integran cada vez más en sus interiores servicios propios.”Gracias a la tecnología y a hábitos de trabajo más flexibles, estos espacios se convierten en lugares para socializar, aprender e innovar, donde el empleado se ha convertido en el centro de todo”, afirma Jeremy Myerson, director de Worktech Academy y profesor de diseño del Royal College of Art, en Londres.

Para captar talento millennial, dice que es necesario que los corporativos cuenten con un espacio que les resulte atractivo a las nuevas generaciones. Muchas de esas empresas se localizan en edificios de uso mixto en el centro de las ciudades, y rompen con la frontera tradicional entre exterior e interior.

El modelo coworking se impone, incluso en sectores más tradicionales como el financiero. Myerson insiste en que esta “revolución” nace gracias a los usuarios. La productividad del empleado ahora se mide por factores como la salud o felicidad, y es por ello que parte de la cultura laboral que ofrecen los corporativos incluye gimnasios, zonas de relajación, un menú más saludable en los comedores o la aplicación de recursos medioambientales.

Hoy en día, la flexibilidad en la disposición del mobiliario y la preponderancia de edificios inteligentes definen el espacio laboral. Para Myerson, la consolidación del modelo híbrido es imparable, y aunque su implementación no se está realizando a la misma velocidad en todos los sectores, augura que los más tradicionales abrazarán esta revolución más temprano que tarde.

 

RESTAURANTES: EXPERIENCIAS MULTISENSORIALES

Como la gastronomía es cada vez más innovadora, el diseño de interiores para este tipo de espacios ya busca elevar el menú incorporando los cinco sentidos.

“Para que un restaurante sea exitoso hay que abordar su diseño con un enfoque holístico, donde la experiencia del comensal sea coherente desde el principio hasta el final”, comparte la diseñadora Afroditi Krassa.

“Cuando probé el menú de Dishoom (un restaurante indio diseñado por Krassa en 2010) le dije al cliente que me imaginaba un ambiente cálido, táctil y con clase porque su comida tenía ese sabor”, ejemplifica.

El público que ahora acude a los restaurantes ha cambiado, así como sus expectativas. “Los clientes son más jóvenes y viajados, por lo que buscan una experiencia cultural e inmersiva que los transporte a otro mundo”, añade.

Krassa cita a Charles Spence, profesor de la universidad de Oxford, especializado en gastrofísica, como otra de las fuentes a las que recurre para estudiar el impacto que los colores, sonidos y materiales crean en nuestras experiencias culinarias.

Spence ha realizado varias pruebas en este campo. Por ejemplo, dio a catar el mismo tipo de vino a dos grupos de personas; el primero lo degustó en una habitación completamente roja y el segundo en una verde. Los primeros percibieron que el vino era de mayor calidad y tenía más cuerpo que los segundos.

“Es un ejercicio simple que demuestra el impacto del entorno en nuestro paladar”, afirma la diseñadora. “Cuando la industria entienda que el impacto multisensorial va más allá de lo económico o estético, podremos empezar a trabajar con más chefs para crear maravillosas experiencias donde el diseño será fundamental para innovar y conectar el paladar con el resto de los sentidos”, afirma.

 

COMERCIOS: EL USUARIO EN EL CENTRO

“Las necesidades humanas más básicas continúan vigentes, aunque sí es cierto que en el caso de Reino Unido los consumidores se han vuelto más impacientes”, revela Sabrina Faramarzi, responsable de tendencias e ideas de I-AM.

La experta piensa que los sectores de belleza y el del bricolaje son punteros en incorporar nuevas experiencias. De este último, cita a la cadena Lowe, que tras realizar una serie de investigaciones se dio cuenta de que muchos de sus clientes aprenden mirando videos en YouTube, por lo que decidieron incorporar cascos de realidad aumentada para después facilitarle al cliente los productos disponibles en sus tiendas.

Sonos, en su tienda de Soho en Nueva York, instaló varias cabinas que recrean diferentes espacios del hogar y permiten a los clientes conectar su música y escucharla a través de los altavoces y sistemas de sonido que vende la empresa.

“El consumidor se tiene que identificar con el artículo o visualizar mentalmente su uso, algo que está cambiando la forma en la que exponen los productos”, considera Sabrina Faramarzi. Bien empleada, la tecnología puede ser un gran aliado del diseñador.

 

BAÑOS: REIVINDICACIÓN DEL ESPACIO

“¿Por qué hay que decorar el baño de forma diferente a la sala o el dormitorio?”, se pregunta Dan Cook, diseñador del especialista C.P. Hart. Su argumento es que se trata de un espacio en el que cada vez pasamos más tiempo, lo que se traduce en innovaciones y una serie de tendencias que reflejan esta realidad.

La primera es la incorporación de color en porcelanas, muy demandada —en el caso de Cook, en gris y rosa pálido —, también en textiles y azulejos.

“La incorporación de color permite que los diseñadores seamos más creativos y nos permite idear espacios con diferentes capas que incorporan más tactilidad y emoción”, explica.

Señala varios estilos que dominarán 2018. La combinación entre Escandinavia e Italia traerá el uso de materiales naturales y la simplicidad elegante del norte reinterpretada por los italianos.

El diseño industrial de estética urbana que inició en los lofts reconvertidos de Nueva York también llegará a los baños, pero complementado con acabados lujosos que añaden un nivel de opulencia.

La estética de la década de los 70 regresa con una reinterpretación de aquellas formas retro y sus tonos rosados y verdes. En cuanto a los materiales, Cook explica que se están desarrollando nuevos compuestos y acabados metálicos, así como herramientas que permiten esculpir piedra y cristal en formas “excepcionales”, abriendo nuevas posibilidades.

El diseñador también se refiere a la incorporación de elementos más tecnológicos, como las duchas digitales, que funcionan con pantallas táctiles y que también controlan la luz, los aromas o la variación de temperatura y presión del agua.

 

COLOR Y TEXTURAS: ECLECTICISMO

Dos de las cualidades que distinguen los interiores del diseñador Miles Redd es su combinación de colores saturados y texturas desiguales, tanto en paredes como en mobiliario y demás objetos. El estadounidense emplea paletas ricas y saturadas y no le da miedo juntar colores fuertes que rompen con todas las reglas establecidas.

“En estos momentos, mis paletas preferidas son el azul celeste y el gris con un toque de narciso”, explica el diseñado, que emplea colores y texturas para crear capas que sugieren una yuxtaposición de estilos. “Me encanta la tensión; combinar brillos con superficies duras, papel y satinado o elementos del siglo XVIII con otros más modernos”, continúa.

Por otro lado, el Instituto Pantone reveló en el International Home + Housewares Show, celebrado en Chicago, cuáles van a ser las paletas que dominarán en 2018: metálicos neutros, irisaciones y colores intensos, combinaciones complementarias de azul y naranja; tonalidades frescas como lima, limón o azul brillante; una mayor riqueza de rosas, marrón almendra, blanco brillante o las combinaciones eclécticas empleadas, justamente, por Redd.